Infundir miedos a la fuerza e invocar a enemigos imaginarios
La constante invocación de enemigos imaginarios por parte de los medios pro-Kremlin continúa sembrando miedos ficticios en la población rusa. Todo ello con el fin de avivar la histeria bélica y provocar reacciones primitivas, que luego se pondrán al servicio de la agenda del Kremlin.
Esta semana, mientras el zar espera su recoronación tras unas «elecciones» amañadas a su favor, la maquinaria de propaganda del Kremlin ha estado ocupada creando una realidad alternativa. Dado que las fuerzas armadas rusas fracasaron estrepitosamente en lograr algo digno de celebración, los propagandistas han recurrido a clásicas tácticas que buscan infundir miedo, presentando al mundo como un lugar lleno de amenazas en el que Rusia está siendo atacada y los enemigos acechan a la vuelta de la esquina. También sirve para preparar el terreno ante este nuevo capítulo del régimen de Putin. El imaginario que se evoca pretende desencadenar reacciones primarias que puedan aprovecharse para los objetivos post-«elecciones» que el Kremlin tiene en su agenda.
Hay que tenerle mucho mucho miedo a la Unión Europea
Las escuchas telefónicas de altos mandos militares alemanes continúan siendo difundidas en los canales pro-Kremlin, presentándolas como un claro ejemplo de la actitud belicista de la Unión Europea
Algunos comentaristas han esgrimido afirmaciones infundadas sobre supuestos planes de usar misiles Taurus de largo alcance de origen alemán para bombardear activos rusos. Estas narrativas, junto con otras anteriores igualmente tergiversadas sobre Francia, que supuestamente planea desplegar tropas en Ucrania, y la OTAN, que se prepara para una confrontación armada con Rusia (véase más abajo), intentan convencer a la opinión pública, principalmente en Rusia, de que la UE, Alemania y otros países occidentales están actuando de manera beligerante y planean atacar Rusia.
Todo esto contribuye a que el Kremlin justifique su invasión continuada a gran escala de Ucrania, considerándola un acto de defensa preventivo o sugiriendo que la invasión rusa de Ucrania es tan solo una parte de una guerra más amplia contra Occidente. Asimismo, las afirmaciones rusas sobre una «UE beligerante» al borde de la guerra con Rusia también pueden alcanzar repercusión entre ciertos sectores de los países occidentales, lo que podría generar obstáculos adicionales para que el apoyo de Occidente llegue a Ucrania.
Miembros de las fuerzas armadas ucranianas convertidos en blancos de la desinformación
Conocidos agentes del ecosistema de manipulación de la información pro-Kremlin han estado distribuyendo vídeos como este, en el que supuestos miembros de las fuerzas armadas ucranianas se rinden ante el ejército ruso, queman sus pasaportes ucranianos y se pasan al bando ruso. Además, se muestra a los supuestos soldados votando en las «elecciones» presidenciales rusas.
El vídeo de ejemplo de esta campaña en curso fue distribuido por más de una docena de canales de Telegram y llegó a republicarse en varios sitios web, páginas de Vkontakte, cuentas de X y canales de YouTube en tan solo un día. El vídeo de ejemplo alcanzó cientos de miles de visitas solamente desde los canales de Telegram.
Estos vídeos, que cargan contra los soldados ucranianos, tratan de minar la moral del ejército, burlándose del aplazamiento de las elecciones presidenciales ucranianas e insinuando que Rusia es un país más democrático.
Rusia sí que atenta contra objetivos civiles
El ecosistema de desinformación prorruso ha seguido difundiendo cínicas mentiras en las que se niega que Rusia haya atentado contra objetivos civiles. Esta vez, en el contexto de la decisión de la Corte Penal Internacional de emitir órdenes de arresto contra dos oficiales militares rusos de alto rango.
De forma similar, los medios de desinformación pro-Kremlin siguen difundiendo afirmaciones que aseveran que las fuerzas rusas no estuvieron involucradas en la masacre que tuvo lugar en Bucha, sino que fue una operación orquestada para hacer fracasar los diálogos de paz en Estambul. Es probable que la difusión de este tipo de afirmaciones forme parte de una campaña de «prebunking» (intervención preventiva) por parte del Kremlin ahora que van a cumplirse dos años de las atrocidades.
Estas narrativas de desinformación inmorales y repulsivas, como la negación de los acontecimientos en Bucha, no solamente profanan la memoria de aquellos brutalmente torturados y asesinados por el ejército ruso, sino que también tratan de presentar a las fuerzas armadas rusas como eficientes y justas. Nada más lejos de la realidad.

Otros casos de desinformación en el radar de EUvsDisinfo esta semana:
- BlackRock está llevando a Ucrania y Europa a la destrucción. Estamos ante otra teoría conspirativa que los manipuladores de la información pro-Kremlin se han encargado de hacer circular. Si cree que el mundo está gobernado por hombres lagarto y que las vacunas que salvan vidas solamente son una tapadera para inyectar chips que controlan la mente, seguro que este discurso le encantará. Se trata de la narrativa que afirma que las turbias élites financieras, en este caso BlackRock, una empresa estadounidense de servicios financieros y de inversión global, dominan el mundo desde las sombras, y en este caso, se ha utilizado para retratar a Ucrania y a Zelenski como meras marionetas al servicio de agentes externos. Además, el Kremlin utiliza este tipo de narrativas para tratar de consolidar el apoyo al régimen, que supuestamente lucha contra estas oscuras fuerzas externas.
- El ejército ucraniano utiliza armas químicas proporcionadas por EE. UU. contra las tropas rusas. Otra narrativa de desinformación pro-Kremlin que trata sobre el uso imaginario de armas químicas por parte de las fuerzas armadas ucranianas, esta vez también difundida con el objetivo de empañar la reputación de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ). No hay pruebas que demuestren que estas afirmaciones pro-Kremlin sean ciertas, mientras que sí hay constancia de que las fuerzas rusas han utilizado agentes químicos prohibidos, como granadas antidisturbios, contra las tropas ucranianas.
- Los juegos bélicos de la OTAN en Escandinavia son una amenaza para Rusia. En un clásico caso de proyección, los medios pro-Kremlin intentan presentar las maniobras militares normales de la OTAN orientadas a la defensa, como la reciente Respuesta Nórdica 24, como una amenaza para Rusia. Esto se explica mejor por la propia conducta de Rusia. Por ejemplo, en 2008, desplegaron fuerzas invasoras en Georgia después de llevar a cabo ejercicios militares de gran envergadura organizados cerca de las fronteras de Georgia. La actitud beligerante de la propia Rusia ha llevado a que dos países nórdicos que hasta el momento no estaban alineados militarmente, Finlandia y Suecia, a unirse a la alianza política y militar. El propósito de la OTAN es proteger a sus Estados miembros, no busca la confrontación y no supone una amenaza para Rusia.