La historia contada del revés
En Rusia la historia es un campo de minas. Un dicho popular de la Unión Soviética decía así: «Sabemos qué nos deparará el futuro, pero es mucho más difícil predecir cómo será el pasado».
Contar la verdad sobre lo ocurrido el año pasado en Mariúpol o Bucha puede acarrear varios años de prisión. Ilya Yasin fue condenado a ocho años y medio de prisión por narrar la verdad de las atrocidades cometidas en Bucha por las fuerzas rusas durante la primavera de 2022. Alexander Nevzorov fue condenado (en rebeldía) a ocho años de prisión por repetir lo que la mayor parte del mundo reconoce: que en marzo de 2022 el ejército ruso bombardeó un hospital de maternidad en Mariúpol.
Europa era nazi en Stalingrado: he aquí los nuevos años 40
En las últimas semanas se han producido varios hechos destacados que pretenden cambiar nuestra comprensión de la historia. Si todo el mundo creía, por ejemplo, que la Unión Soviética y los aliados occidentales unieron fuerzas en 1941 para derrotar a Hitler,
Putin sostiene ahora que las cosas no fueron así. Durante las conmemoraciones del sitio de Leningrado el 18 de enero y de la Batalla de Stalingrado el 2 de febrero, Putin manifestó que a día de hoy debemos entender que, en realidad, «muchos países europeos participaron en el sitio de Leningrado» y que «prácticamente todos los países de la Europa subyugada lucharon en Stalingrado». «Hoy, tanques alemanes [occidentales] se dirigen otra vez a luchar contra el pueblo ruso».
Toda Europa era nazi en aquel momento. De ahí que hoy lo sigan siendo, puesto que, además, apoyan a Kiev, un régimen nazi por definición. Tildar a la gente de nazi ha sido una de las principales estrategias de manipulación rusa. No sorprendería si la guerra de los aliados en Europa Occidental llega casi a desaparecer de la historia rusa. Es más, es posible que los elogios de Stalin, Khrushchev y Marshal Zhukov a la decisiva ayuda de Occidente también caigan en el olvido. En los colegios rusos, el Estado controla el currículum de las materias de historia y estudios sociales y a menudo lo recorta en función de las prioridades políticas del momento. Véase también esto.
Bienvenidos a los 60 y a la Unión Soviética anticolonialista
El 7 de febrero, el alto representante de la UE Josep Borrell criticó al Kremlin por sus campañas internacionales de manipulación y desvirtuación de las democracias, las cuales documentamos en nuestros últimos informes. La inversión global de Moscú en desinformación y manipulación y el uso que hace de ellas como armas funcionan a escala industrial, puesto que el fin es no desaprovechar ocasión alguna de engañar y crear inestabilidad.

Dada la plétora de reacciones y comentarios de Moscú por el discurso de Borrell (algunos ejemplos aquí, aquí y aquí) apenas trascurridas unas horas, hemos debido de herir algunas sensibilidades. Estos comentarios se difundieron de forma virulenta a todas las esferas de influencia del ecosistema pro-Kremlin, incluidos los principales medios estatales: TASS; la plataforma del diario oficial y RT, lo que asegura la difusión en todos los idiomas de Russia Today y Sputnik, etc. La red diplomática de embajadas rusas también movilizó sus cuentas de Twitter.
En su segundo viaje a África, el ministro de Exteriores Sergey Lavrov se vio preso de un ataque de rabia y sus acaloradas declaraciones pronto aparecieron en los principales canales televisivos rusos. Alegó que Borrell y, por extensión, la UE, son racistas (además de nazis) y que Rusia, tal y como ocurrió en los 60, mantiene viva la llama de la Unión Soviética promoviendo la descolonización.
Un momento: ¿colonias? ¿Quién quiere dominar a los países vecinos y demanda siempre «áreas de influencia»?
Todas las semanas se registra un nuevo caso de desinformación y manipulación de información por parte de Rusia. Algunas de las operaciones se lanzan y difunden con rapidez, especialmente cuando reciben un fuerte impulso del Gobierno central, y otras precisan de más tiempo para madurar, si bien su alcance final puede ser igualmente extenso. Los ejemplos de esta semana nos ofrecen pistas sobre la anatomía del sistema del Kremlin y sus susceptibilidades.
Tanques, tanques y más tanques
Los tanques occidentales han sido las estrellas de esta semana. El medio de prensa escrita ruso más importante, el periódico sensacionalista Moskovskiy Komsomolets, proclamó que Polonia prevé reclutar voluntarios para los tanques Leopard. De hecho, el relato estaba acompañado de imágenes falsas y retocadas con Photoshop. Ese plan no existe.
Ruptly, la filial de RT en lengua alemana, manipuló material videográfico de una protesta celebrada en Núremberg el 31 de enero en contra de las restricciones anti-COVID-19 y presentó la manifestación como una protesta popular contra la decisión de Alemania de enviar tanques a Ucrania. El ministro de Exteriores ruso, @mfa_russia, retuiteó la historia falsa, que también llegó a RT en versión inglesa y rusa; al sitio web francés de News Font; al principal servicio electrónico estatal de información, RIA; al servicio de información estatal de Bielorrusia, Belta, y a varias otras plataformas.
El problema, como cabría esperar, fue que la manifestación de Núremberg no tenía nada que ver con los tanques. Esta manipulación sin ambages o, más bien, este engaño a todas luces, se asemeja a lo que documentamos en nuestro artículo sobre cómo, mediante mentiras, se estimulan ciertas emociones.
Todo esto encaja con las noticias de otros canales de televisión estatales que informaron sobre los «tanques occidentales enviados para la lucha contra Rusia» durante la semana. La narrativa dominó prácticamente la cobertura de noticias en lengua rusa y en otras lenguas. Véase un ejemplo aquí.
La Cumbre UE-Ucrania, los nazis y los tanques: la perturbación del espacio informativo
Algunos medios pro-Kremlin han criticado la Cumbre UE-Ucrania celebrada el 3 de febrero en Kiev y, especialmente, a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, quien ha sido objeto de fuertes ataques verbales. El anterior presidente de la Federación, Dmitry Medvédev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso y responsable de las regiones ucranianas anexionadas ilegítimamente, ha vuelto a sobresalir haciendo ponzoñosos llamamientos a la erradicación nuclear de Ucrania o a la destrucción del país en un plazo de dos años (véase aquí).
Al igual que Putin, Medvédev está alterando el espacio informativo, ya que manipula el debate público adjetivando de nazi todo lo relacionado con Occidente. Calificó a los presidentes Ursula von der Leyen y Zelenski de «médico y paciente de una unidad de drogadicción» y comparó a Europa con el «médico nazi Josef Mengele, ahora con el plan de exterminar a Ucrania». Además, al parecer, la economía ucraniana «va a colapsar debido al Gobierno nazi y drogadicto de Kiev». Las quejas de Medvédev acumulan en muy poco tiempo más de medio millón de visitas y han desencadenado un aluvión de contenido similar en otras plataformas pro-Kremlin.
La guerra de elección de Putin, es decir, su ataque injustificado y a gran escala contra Ucrania, se cuenta todos los días desde todas las plataformas como una defensa existencial, heroica y sagrada de Rusia no menos importante que la «Gran Guerra Patria de 1941-1945».

Bajo nuestra radar esta semana
- Ucrania ha usado armas nucleares cerca de Soledar y Bakhmut. No hay pruebas que lo confirmen. Todo indica que se trata de la clásica táctica del Kremlin de culpar a un adversario de una acción que Moscú podría o está considerando llevar a cabo. Rusia ha estado fuertemente implicada en el bombardeo de Siria, cuyo régimen ha recurrido al uso de armas nuclearesen varias ocasiones.
- Los americanos inyectan drogas y virus a soldados ucranianos para realizar investigaciones biológicas. Esta es una mentira recurrente de la maquinaria pro-Kremlin; no existe evidencia ni probabilidad algunas de que esto sea cierto. El método que sigue es el tradicional de repetir una y mil veces la misma afirmación, generar dudas y rumores, y luego esperar que la población asuma parte de ese discurso.
- El terremoto de Turquía fue provocado por un arma sísmica occidental. Esta repulsiva mentira conspiratoria se está extendiendo cuando ya son más de 11.000 las personas que han perdido la vida en el terremoto y la cifra no deja de subir. Esta y otra historia similar entrañan nuevas cuotas de bajeza.
- Occidente solo apoya a Ucrania para obtener acceso a las reservas de titanio. Mentira. Este clásico del Kremlin juega la «carta de acusar de capitalista y explotador» para hallar motivos cínicos y siniestros en las acciones de otros y con ello minar el apoyo popular de Occidente a Ucrania. En realidad, es Rusia la que está robando grano y otros objetos de valor de las zonas ocupadas de Ucrania.
- Polonia va a atacar Kaliningrado y Moscú. No pasa una semana sin que surja alguna historia escandalosa sobre Polonia, uno de los objetivos principales del Kremlin. Durante mucho tiempo se nos ha dicho que Polonia «planea anexarse las zonas occidentales de Ucrania». Ahora, no obstante, las «noticias» son más variadas: Polonia se anexará también Kaliningrado y Moscú, y las maniobras militares de marzo nos servirán de demostración. Alerta de spoiler: no es verdad. Polonia respeta las fronteras. Al contrario que Rusia, no planea llevar a cabo ningún ataque ni tampoco tiene afán territorial.