Responder encogiendo los hombros
Los ataques contra infraestructuras esenciales de la UE despiertan la vena creativa de la maquinaria de desinformación pro-Kremlin, mientras que la propaganda sin escrúpulos de Rusia no cesa ni ante las tragedias humanas.
La semana pasada, las autoridades finlandesas informaron de la ruptura de Balticconnector, un gasoducto que conecta Finlandia y Estonia, probablemente debido a «actividades externas». Además de la información fáctica que existe en relación con este suceso, el ecosistema pro-Kremlin hizo circular varias narrativas similares a las ya utilizadas tras las explosiones contra los gasoductos Nord Stream.
El ataque de Hamás contra Israel sigue despertando interés en los círculos de desinformación pro-Kremlin, como puede observarse en los intentos de los agentes de desinformación de capitalizar el sufrimiento humano difundiendo falsas narrativas en torno a los trágicos acontecimientos que inundan la actualidad.
Además de los acontecimientos en Oriente Medio, los agentes de manipulación de la información no han perdido ni un segundo en tratar de aprovecharse también del reciente atentado terrorista en Bruselas, que se cobró la vida de dos ciudadanos suecos.
Lecturas descabelladas de lo ocurrido en el gasoducto Balticconnector
Entre las principales narrativas que han aparecido en la infoesfera pro-Kremlin en relación con lo sucedido en el Balticconnector, se incluye la teoría conspirativa de que EE. UU. va a beneficiarse de la rotura del gasoducto; una reiterada e insistente narrativa que busca dividir a los aliados y que también fue utilizada en el caso de los gasoductos Nord Stream.
Además, existe una lectura mucho más paranoica del asunto, que sugiere que el incidente en el gasoducto fue planificado con mucha antelación y que tiene como objetivo expulsar a los buques rusos del mar Báltico y cortar las conexiones marítimas del enclave de Kaliningrado.
Entre las falsas narrativas también se incluye una interpretación cínica y totalmente alejada de la realidad en la que, en vez de EE. UU., la principal beneficiada por el asunto es Finlandia, ya que logra quedarse con todo el gas natural. La lógica detrás de tal afirmación sigue siendo todo un misterio.
Además, algunos agentes del ecosistema pro-Kremlin han ridiculizado el incidente y asumido un papel de víctima, una táctica bien conocida de la retórica victimista pro-Kremlin.
¿Qué le parece congelarse de frío este invierno?
Los medios pro-Kremlin también se han apresurado en difundir mensajes que insinúan que Finlandia y la UE se congelarán este invierno, ya que la seguridad energética de la UE ya no está garantizada debido al bloqueo de las importaciones de gas natural ruso.
Estas amenazas pro-Kremlin se difunden a pesar de que la rotura del Balticconnector no afectó a la seguridad energética finlandesa, donde las importaciones de gas natural solo desempeñan un papel secundario. Además, no es de extrañar que esta narrativa pro-Kremlin resulte familiar, ya que se trata de una táctica directamente extraída de su manual de desinformación en materia energética.
Relacionarse con terroristas
Como bien saben nuestros lectores, Rusia conoce de cerca el sufrimiento humano, especialmente teniendo en cuenta que se aprovecha de él para promover sus propios intereses.
Ante los acontecimientos recientes, hemos visto como se ha reavivado de nuevo la falsa narrativa que asevera que la ayuda militar occidental a Ucrania, o en otra versión más general, el armamento de la OTAN, acaba supuestamente en las manos equivocadas, ya sea en los mercados negros, los disturbios de París o para acabar siendo usadas por los terroristas de Hamás.
La más reciente reaparición de esta falsa narrativa pro-Kremlin tuvo lugar poco después del ataque terrorista contra ciudadanos suecos cometido en Bruselas el 16 de octubre. Esta vez, la narrativa vinculaba el arma usada por el atacante con la OTAN y EE. UU. Varias cuentas difundieron ligeras variaciones de esta narrativa en X (anteriormente Twitter) en inglés, árabe, checo, portugués y ruso.
Vincular o relacionar implícitamente un acto horrendo con una persona o una organización es un viejo truco de manipulación que los actores pro-Kremlin y otros agentes del entorno no dudan en utilizar, por muy despreciable que sea.

Otros casos aparecidos en el radar de EUvsDisinfo esta semana:
- Los neonazis, objetivo del ataque aéreo en Hroza. Como hemos podido ver en el bien documentado caso del vuelo MH17 y en otras muchas atrocidades como la de Bucha, la maquinaria desinformativa rusa no conoce límites ni sufre de remordimientos. El ejemplo más reciente del ciclo ruso de muerte y negación lo encontramos en Hroza, donde el 5 de octubre, un misil balístico Iskander ruso impactó contra un pueblo en luto, lo que dejó 59 civiles muertos, mayoritariamente mujeres y personas mayores. Este desgarrador acontecimiento, que la ONU está investigando como crimen de guerra, fue simplemente un tema más que tergiversar en la jornada de trabajo de los propagandistas pro-Kremlin. Trataron de presentar a los asistentes al velorio como «neonazis», un falso calificativo inventado por el Kremlin para justificar lo injustificable: la destrucción de Ucrania y de su pueblo.
- La demoníaca civilización occidental lleva a la humanidad hacia el abismo. Tal vez recuerden por nuestro artículo del año pasado cómo las mentiras de los propagandistas pro-Kremlin consiguieron crear al poderoso «Gaytán», contra el que había que luchar en Ucrania. Para no quedarse atrás con lo ya inventado, los agentes de la desinformación pro-Kremlin que publican en italiano han llegado a difundir auténticas fantasías apocalípticas en las que se invocaba al mismísimo Anticristo. No resulta sorprendente que el ecosistema de desinformación pro-Kremlin compare a los países occidentales, los valores liberales y el orden mundial que defienden, con el mismísimo diablo, como ya hemos informado varias veces. La propaganda del Kremlin trata de mostrar a Rusia como la defensora de los «valores tradicionales», en clara yuxtaposición con la imagen decadente, en bancarrota moral y, en este caso, directamente satánica que venden de los países occidentales. Lógicamente, los propagandistas apenas presentan pruebas para sustentar sus argumentos, mientras que abundan las que revelan la hipocresía de la actual nomenklatura gobernante del Kremlin y sus inmediaciones.
- Las milicias de Hamás fueron entrenadas por instructores del Reino Unido. Como ya hemos informado en este artículo, y en el boletín de la semana pasada, la maquinaria de manipulación de la información pro-Kremlin no suele dejar pasar una buena oportunidad, como un ataque terrorista, para desviar la atención y engañar. En este caso, la especialmente prolífica versión bielorrusa de Sputnik, creyéndose sus propias mentiras, se ha inventado una narrativa falsa que conecta a Hamás, Ucrania, los «nazis» y el Reino Unido. Pero lo cierto es que no existen pruebas que avalen este relato, según el cual, instructores del Reino Unido habrían entrenado a miembros de Hamás. Reino Unido incluyó a Hamás en la lista de grupos u organizaciones terroristas ya en 2001. También lo ha hecho la UE, EE. UU. y muchos otros países. Este tipo de narrativas tratan de sacar provecho de las tragedias humanas de la forma más cínica e inundar la opinión pública mundial de narrativas de desinformación.