Vender distorsiones y mentiras en vez de la realidad
Los agentes de la manipulación de información pro-Kremlin difunden versiones distorsionadas de la realidad e intentan sacar provecho del revuelo causado publicando más falsedades.
En el boletín Disinfo Review de esta semana, volvemos a sumergirnos en el distorsionado mundo del ecosistema de manipulación de la información pro-Kremlin.
Analizamos no solo cómo los propagandistas rusos han tratado de sacar provecho de la polémica surgida en torno a Yaroslav Hunka, un antiguo soldado de las Waffen-SS a quien el Parlamento canadiense aplaudió sin conocer ese dato, sino que también ahondamos en las viejas tácticas del Kremlin de distorsionar y tergiversar información objetiva.
El sello ucraniano que nunca existió
En su descarado intento de sacar provecho del revuelo causado por la polémica desatada en torno a Yaroslav Hunka, el ecosistema de manipulación de la información pro-Kremlin no ha perdido ni un segundo.
Los propagandistas del Kremlin solo han necesitado cuatro días para crear una historia falsa en la que Ukrposhta, el servicio postal ucraniano, fue falsamente acusado de haber creado un sello en honor a Yaroslav Hunka, un antiguo soldado de las Waffen-SS.
La noticia falsa incluía fotografías del supuesto sello tomadas en lo que parecía ser una oficina de Ukrposhta, probablemente para tratar de dar mayor credibilidad a la información. Estas últimas mentiras pertenecen a un grupo de narrativas de desinformación al que podríamos llamar la «Ucrania nazi», con el que los propagandistas del Kremlin tratan de tachar a Ucrania y a su ciudadanía de nazis contemporáneos para justificar los horrores de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia.
Carrusel de falsedades rusas
En un par de días, la noticia falsa ya se había difundido por todo el ecosistema ruso de manipulación de la información.
Primero, se publicó en canales de Telegram como SoloviewLive, después, en cuentas oficiales de la diplomacia rusa en X, y terminó siendo publicada en sitios web como el conocido medio de desinformación Mriya.news. La Embajada rusa en Londres fue autora de la publicación más vista en la plataforma X (anteriormente Twitter). La publicación alcanzó unas 440.000 visitas antes de ser eliminada.
Distintas terceras partes han comprobado la posible veracidad de las afirmaciones rusas, las cuales han resultado formar parte de una campaña más amplia de manipulación de la información por parte de Rusia relacionada con la polémica. Como era de esperar, dichas afirmaciones han sido desmentidas una y otra vez.
Obviar lo más importante
Como ya hemos denunciado varias veces, los hechos no suponen obstáculo alguno a la propaganda pro-Kremlin.
Incluimos a continuación un ejemplo de manual de cómo la propaganda del Kremlin a menudo contiene una pizca de verdad. Los agentes de desinformación han tergiversado un artículo de opinión legítimo publicado en el periódico estadounidense The Hill para respaldar una narrativa de desinformación pro-Kremlin que sugiere que, tarde o temprano, Ucrania se verá forzada a rendirse.
Esta táctica de manipulación consiste en tomar una información objetiva de una fuente creíble, omitir ciertos detalles cruciales y añadirle un contexto engañoso; otro conocido truco del Kremlin que también hemos denunciado anteriormente.
Baño de realidad
Esta vez, los propagandistas han tratado de difundir un mensaje según el cual el apoyo de Occidente a Ucrania estaría disminuyendo. También sugieren que dicho apoyo es inútil, ya que la rendición de Ucrania empieza a vislumbrarse.
Lamentablemente para estos agentes de desinformación, el mensaje de que el apoyo a Ucrania es inútil y cada vez menor no ha calado entre los líderes europeos, quienes han aprovechado el histórico encuentro entre los ministros de Exteriores de la UE y Ucrania que ha tenido lugar en Kiev para prometer más apoyos al país.
En la misma línea, la población europea sigue haciendo oídos sordos a los cantos de sirena de los propagandistas. Según sondeos recientes del Eurobarómetro, el apoyo público a Ucrania, incluida la prestación de ayuda militar, sigue siendo firme.

Otros casos de desinformación aparecidos en el radar de EUvsDisinfo esta semana:
- EE. UU. interfiere en las elecciones eslovacas. Este caso es otro de los clásicos del Kremlin: acusar a otros de sus propias fechorías. Este ataque multidimensional contra la integridad de las elecciones parlamentarias eslovacas pretendía encubrir la injerencia electoral rusa bajo acusaciones infundadas de intromisión electoral por parte de otras potencias extranjeras. Además, a esto se añadió una dosis extra de manipulación al recurrir a una narrativa de «soberanía perdida», en la que los partidos políticos considerados una amenaza para los objetivos del Kremlin son calumniados mediante falsas acusaciones de ser marionetas de las potencias extranjeras.
- Las armas que Occidente envía a Ucrania matan principalmente a civiles y suponen un desvío de fondos destinados a África. Los portavoces de la propaganda del Kremlin que intentan llegar al público francófono de África y otros lugares del mundo han estado trabajando sin descanso. Esta vez, sus falsas narrativas han tratado de desacreditar la ayuda militar que Occidente brinda a Ucrania, insinuando falsamente que las fuerzas ucranianas atacan de forma desproporcionada a la población civil, y han intentado desviar la atención de la opinión pública de la invasión ilegal de Ucrania por parte de Rusia. Por desgracia, y como suele ser habitual, la realidad objetiva se opone a los engaños del Kremlin.
- Finlandia se hunde tras su adhesión a la OTAN. A pesar de sus esfuerzos fallidos, los propagandistas rusos siguen tratando de justificar los significativos cambios geopolíticos que han seguido a la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022. Después de fracasar en sus intentos de bloquear o retrasar la adhesión de Finlandia a la OTAN, los agentes de desinformación pro-Kremlin intentan ahora retratar la pertenencia a la OTAN como un hecho perjudicial tanto para la economía finlandesa como para los mismos ciudadanos. En esta ocasión, el público hispanohablante ha recibido una versión tergiversada y fuera de contexto de unas declaraciones de Janne Kuusela, funcionario del Ministerio de Defensa finlandés, extraídas de un artículo legítimo del New York Times sobre la adhesión de Finlandia a la OTAN.