Acusar a otros de tus propias fechorías

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La semana pasada, el ecosistema de manipulación de información pro-Kremlin tenía un lío que no se aclaraba, pues repitió hasta el cansancio viejas narrativas tuneándolas con algunos originales matices. Exceptuando Ucrania, a la que Rusia dedica con más frecuencia la mayor parte de su atención, Polonia destacó del resto de objetivos de dicho ecosistema por los numerosos intentos que hubo de desacreditarla con distintos argumentos.

En primer lugar, un gran número de medios pro-Kremlin aseveraron que Polonia, uno de los más firmes defensores de Ucrania y una de las principales voces a favor de imponer serias sanciones a Rusia, está creando una unidad militar internacional con el objetivo de ocupar el oeste de Ucrania. Esta narrativa de desinformación sobre las supuestas ambiciones imperialistas de Polonia es un tema recurrente de la retórica del Kremlin con el que persigue justificar la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania. Propagandistas prorrusos han usado esta narrativa de formas distintas y en ocasiones contradictorias, como al afirmar que Polonia quiere, o bien crear un estado marioneta en Ucrania occidental, o bien anexarse ese territorio, o que en realidad es el presidente Zelenski quien quiere cederles esa parte del país.

En otro orden de cosas, la versión polaca de Sputnik intentó presentar a las autoridades polacas como fascistas. Esto se debió a que el 29 de abril, la policía polaca accedió a un antiguo edificio de un colegio de secundaria dirigido por la Embajada rusa en Varsovia. La cuestión es que el cuerpo diplomático ruso no tenía derecho alguno a usar ese edificio, tal y como ha sentenciado un tribunal polaco, dado que en una de las aulas había un busto de Iósif Stalin y eso contradice la legislación polaca que prohíbe hacer propaganda del totalitarismo.

En resumen, la versión polaca de Sputnik argumentó que no tiene sentido seguir manteniendo las relaciones diplomáticas con Polonia. Yendo un paso más allá, uno de los comentarios que se vertieron en torno al tema aseguraba que «para Rusia, este estado [Polonia] no existirá mientras en el poder solo siga habiendo rusófobos» y que los supuestos mercenarios polacos que se encuentran en Ucrania deberían ser «exterminados como ratas». A fin de poner estas descabelladas declaraciones en perspectiva, es conveniente saber que no pertenecen a un editor de la versión en lengua polaca de Sputnik, sino que fueron proferidas por Medvédev, antiguo presidente del país y actualmente vicepresidente del Consejo Nacional de Seguridad ruso.

En un frenesí de bulos

El día 9 de mayo, también conocido en Rusia como el Día de la Victoria, es una fecha señalada para todos los analistas del Kremlin. Lo es porque Putin ha convertido el anteriormente pacífico homenaje a las víctimas y veteranos de la II Guerra Mundial en un agresivo ritual en el que exhibir su potencial militar y demostrar que está dispuesto a usarlo contra sus adversarios, así como en un día para glorificar la guerra y todas sus atrocidades.

Este año, días antes de esta fecha identificamos un patrón de intentos de manipular información con Berlín como objetivo por parte de agentes extranjeros. Estos intentos estaban con toda probabilidad motivados por la decisión de las autoridades de Berlín de prohibir la exhibición de insignias soviéticas durante ese día. Además, haciendo una lectura más amplia de la situación, la reacción de Alemania a la guerra contra Ucrania frustró las expectativas rusas.

En primer lugar, el 5 de mayo se publicó un mensaje en Telegram que contenía un vídeo de supuestos hoteles berlineses decorados con insignias soviéticas y un texto en el que alguien decía haber hackeado la aplicación para móviles de Booking.com, una de las principales agencias de viajes en línea. Entre el 5 y el 9 de mayo, el vídeo o capturas suyas se compartieron en al menos 8 canales de Telegram, alcanzando un total de 400 000 reproducciones. El 6 de mayo se publicó en fishki.net un artículo que contenía los vídeos y las imágenes.

Más tarde, el 8 de mayo se publicó otro mensaje en otro canal pro-Kremlin de Telegram. En esta ocasión se veía, al parecer, una bandera de la victoria soviética izada en el Reichstag alemán. El mensaje incluía dos imágenes y dos vídeos. El canal citaba como fuente a «redes sociales alemanas», sin especificar cuál, pero, que se sepa, ninguna red social alemana había publicado dicho contenido. Al cabo de una hora, al menos 30 canales de Telegram publicaron mensajes con las mismas imágenes y vídeos, los cuales llegaron a alcanzar las 700 000 reproducciones en total. Una hora más tarde, los conocidos medios controlados por el Kremlin Moskovskye Komsomolets, RT y News Front publicaron artículos dando a conocer los vídeos.

El servicio de prensa del Bundestag desmintió rápidamente el hecho. Es más, el tiempo y la vegetación que pueden apreciarse en las imágenes y los vídeos no coinciden con las condiciones climáticas de Berlín en esa fecha. En uno de los vídeos, además, se aprecian signos de que la bandera es una imagen creada por ordenador.

Por último, el 9 mayo se publicó un mensaje más en otro canal de Telegram. Esta vez, el mensaje contenía un nuevo vídeo en el que se veían eslóganes soviéticos proyectados no solo en el Reichstag alemán, sino también en la Casa Blanca y el edificio de las Naciones Unidas. La publicación fue difundida por al menos otros 15 canales de Telegram y obtuvo más de 1,4 millones de reproducciones. Un día después, la edición serbia del medio RT publicó el vídeo como parte de un artículo. Lo más probable es que los vídeos sean falsos, dado que no hay referencia alguna a ellos fuera del ecosistema de manipulación de información ruso. Todas las copias encontradas durante la investigación muestran el logo de un único canal de Telegram llamado @breakingmash.

Los casos anteriores indican que es esencial que pongamos el foco tanto en el contenido de la manipulación como en los patrones de comportamiento relativos a su creación, difusión y amplificación. Solo así tendremos una visión de conjunto del entorno de información lo suficientemente rigurosa como para diseñar respuestas efectivas contra los intentos de injerencia y manipulación por parte de agentes extranjeros, sean estos rusos o de otro lugar.

Otros casos de desinformación pro-Kremlin de la semana pasada:

  • ¿Es cierto que Lituania está debatiendo la creación de un ejército de hombres y mujeres esclavos, reclutados obligatoriamente, de entre 12 y 75 años? No, claro que no. Sí es cierto que en las fuerzas armadas de Lituania está en vigor un servicio militar obligatorio, pero solo para los hombres de 19 a 26 años. Las mujeres y los hombres de entre 18 y 38 años que quieran unirse pueden alistarse voluntariamente.
  • Tsargrad, un conocido medio de desinformación vinculado con el Kremlin, declaró que en Europa se trafica con los órganos de niños ucranianos desaparecidos. Falso. Las insinuaciones infundadas sobre la existencia de canales europeos para la venta de órganos de niños secuestrados en Ucrania forman parte de una campaña de desinformación pro-Kremlin dirigida a difamar a Ucrania en el marco de los secuestros de niños ucranianos cometidos por la propia Rusia.

 

Cláusula de exención de responsabilidad

Los casos de la base de datos de EUvsDisinfo se centran en mensajes del espacio informativo internacional que ofrecen una representación parcial, distorsionada o falsa de la realidad y que difunden mensajes pro-Kremlin claves. Sin embargo, esto no implica necesariamente que un determinado medio esté vinculado al Kremlin o que su línea editorial sea pro-Kremlin, ni que haya pretendido desinformar de forma intencionada. Las publicaciones de EUvsDisinfo no representan la postura oficial de la UE, puesto que la información y las opiniones expresadas se basan en los informes y análisis de los medios de comunicación del Grupo de Trabajo East StratCom.

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