Hacer de lo blanco negro: la estrategia del Kremlin ante la cumbre de la OTAN
Los días del 9 al 11 de julio se celebró en Washington la cumbre del 75.º aniversario de la OTAN. Para Ucrania, el encuentro fue todo un éxito. Los países aliados de la OTAN firmaron una declaración en la que condenaron la invasión de Rusia, prometieron apoyar a Ucrania a largo plazo, se comprometieron a reforzar sus propias defensas y fortalecieron la cooperación de la Alianza Atlántica con la Unión Europea.
Para Moscú, no obstante, fue otra cosa. En este artículo, echamos un vistazo a las principales narrativas de desinformación creadas por Moscú.
Rusia, por su parte, recordó al mundo entero por qué la OTAN es más importante que nunca cuando sus fuerzas lanzaron un misil de crucero sobre un hospital infantil de Kiev, matando a dos trabajadores y cuatro niños. Al menos 42 personas murieron a consecuencia de esta ola de ataques de mayor envergadura con misiles en ciudades de toda Ucrania. Dado el momento en que se producen estos ataques y su magnitud, es difícil no interpretarlos como un intento del Kremlin de desmoralizar tanto a la población ucraniana como a los líderes de la OTAN.
El Kremlin, todo un experto en intentar eludir responsabilidades, activó enseguida el modo «negar, esquivar, distraer». Sus agentes de desinformación alegaron sin pruebas que Ucrania, de alguna forma, había hecho saltar por los aires su propio hospital o sugirieron, como lo hizo el portavoz del Kremlin, que la causa del colapso del edificio habían sido restos de misiles ucranianos. El embajador ruso en EE. UU. hizo unas declaraciones grotescas manifestando que para Occidente el ataque era un «excelente regalo» para poder justificar una mayor escalada del conflicto.
El mundo al revés del Kremlin
Muchas veces, las narrativas de desinformación del Kremlin se asemejan a lo que en fotografía se denomina un «negativo»: una imagen en la que los colores claros se vuelven oscuros y viceversa. El efecto del negativo es que la imagen conserva su forma, pero se muestra de manera contraria a como se ve en la realidad. Así exactamente ha sido la reacción de los medios rusos ante el ataque al hospital infantil de Kiev. Han dado la vuelta a la explicación más obvia. Han hecho de lo blanco negro y viceversa.
Durante la cumbre de la OTAN, esta dinámica del «negativo» estuvo muy presente. Medios estatales rusos y pro-Kremlin extrajeron algunas conclusiones lógicas de lo sucedido y luego les dieron la vuelta, todo ello con el fin de crear una ficción un tanto espeluznante, tal y como desgranan las siguientes narrativas de desinformación.
La OTAN, una alianza de paz versus «la OTAN, una amenaza de guerra global»
Los propagadores de desinformación pro-Kremlin ni se plantean la idea de que la OTAN esté colaborando con la UE para intentar proteger a sus miembros frente a Rusia. En cambio, en su fantasmal realidad paralela, la OTAN representa una amenaza, puesto que supuestamente intenta llevar a Europa a una guerra con Rusia.
Un ejemplo de ello es este artículo desinformativo, en el que se asevera que la cumbre, al oponerse a las ambiciones rusas, se encamina «irreversiblemente» hacia la guerra. En este otro artículo, por su parte, se afirma que la Alianza Atlántica tiene la intención de «expandirse sin medir las consecuencias». Le sugerimos que sustituya «OTAN» por «Rusia» para hacerse una idea más clara de la situación relativa a la guerra de Ucrania. Por último, en este otro artículo, quizás haciendo referencia a la ampliación de la OTAN, se habla de que la organización está buscando territorios a los que pueda convertir en leales sirvientes de la hegemonía estadounidense. Como era previsible, esta desinformación no tiene en cuenta que los países pueden estar interesados en ingresar en la Alianza Atlántica para protegerse de las amenazas rusas. Como Suecia y Finlandia, por ejemplo.
La OTAN ayuda a Ucrania versus «la OTAN se aprovecha de Ucrania»
Durante los días de la cumbre, se difundió una segunda narrativa falsa sobre Ucrania, ligeramente menos prominente que la primera. La mayoría de la gente piensa que la OTAN y la UE están ayudando a Ucrania cuando le envían armas y suministros para que pueda defenderse de la agresión rusa. Eso es porque no somos capaces de ver la imagen en negativo que los secuaces del Kremlin sí ven.
En su tergiversación de la realidad, lo que supuestamente están haciendo los países occidentales es aprovecharse de Ucrania. ¿Cómo? Tratándola como un campo de batalla desde el que atacar a Rusia. Así lo afirmaba esta reciente publicación. Nótese la clara inversión que hace la publicación entre la causa y el efecto o cómo hace de lo blanco negro. Al ayudar a Ucrania en su autodefensa, la OTAN se está asegurando de que mueran más ucranianos… ¡qué lógicos son los argumentos pro-Kremlin! ¿no cree?
Sin embargo, la realidad es que la OTAN no está matando a la población ucraniana. Es Rusia la que lo hace.
Nótese también la afirmación implícita de la «inconsciencia» de Ucrania. A ojos del Kremlin, las personas que se oponen a Rusia no saben lo que les conviene. Son «zombis nazis» «descerebrados» y «adoctrinados» que marchan hacia el frente sin voluntad propia. Efectivamente, los propagandistas prorrusos han dicho exactamente eso, una y otra vez.
La foto original (es decir, la realidad) muestra que en Ucrania saben muy bien lo que les conviene. Están resistiendo con todos los medios a su alcance al intento de genocidio cultural, lingüístico y, en buena medida, al intento de genocidio literal que Rusia está perpetrando. Y en lo que respecta a la idea de que Ucrania saldría mejor parada si se rindiera, ya hemos visto las masacres que los soldados rusos pueden cometer con los ucranianos que pasan a manos de la ocupación rusa.
La OTAN es más importante que nunca versus «la OTAN está en ruinas»
Uno podría pensar que la agresión de Rusia contra Ucrania ha fortalecido la Alianza Atlántica. Después de todo, tiene dos nuevos miembros que nunca antes habían sido parte de la OTAN y que se unieron a la alianza en respuesta a la agresión a gran escala de Rusia. Además, en la cumbre, los países aliados prometieron destinar 43 000 millones de dólares a la ayuda militar a Ucrania durante este año.
No obstante, el Kremlin no piensa lo mismo. En los medios estatales rusos y otros medios afines a la ideología del Kremlin, la cumbre fue considerada un fracaso y un encuentro insignificante. En este universo de fantasía, la OTAN está perdiendo la guerra en Ucrania y está al borde del colapso, desesperada y profundamente dividida.
Mientras tanto, Rusia sigue llevando vidas humanas y materiales al frente de un conflicto estancado que ella misma ha creado. Estimaciones creíbles y recientes sugieren que más de 100 000 rusos han muerto debido a la desafortunada e insensata decisión de Putin de invadir un país soberano, y alrededor de medio millón de personas han resultado gravemente heridas. Las cifras son tan elevadas que la guerra está teniendo consecuencias devastadoras en la ya deteriorada demografía rusa.
Los ilusionistas pro-Kremlin están haciendo un esfuerzo hercúleo para no parecer desesperados.
La OTAN llama la atención a China versus «la OTAN ataca a China»
En último lugar, es cierto que los miembros de la OTAN querrían que China dejase de ayudar a Rusia. Esto está expresado en la declaración, cuando se hace referencia a que el «fortalecimiento de la alianza estratégica» entre Rusia y China es «motivo de gran preocupación». En dicha declaración, los países aliados llamaron la atención a China por, entre otros motivos, el papel decisivo que ha tenido como «facilitadora de la guerra de Rusia contra Ucrania». Pero frente a ello, la declaración también recoge la promesa de que la alianza sigue «abierta a colaborar constructivamente» con China.
Teniendo en cuenta cómo suelen ser las declaraciones diplomáticas, esta fue clara. No obstante, también es informativa y establece unas bases para futuras negociaciones. Es decir, lo opuesto a algo inevitablemente hostil.
Sin embargo, para los medios pro-Kremlin, bien podría tratarse de una declaración de guerra. Un artículo desinformativo típico afirmaba que la OTAN está usando la amenaza de China como pretexto para mantener la hegemonía estadounidense en el Pacífico. Otro aseguraba que la alianza quiere «obtener ventajas políticas» expandiendo su influencia a la región de Asia-Pacífico.
Una parte de esta falsa narrativa sostiene que los países europeos son solo marionetas que ejecutan, a través de la OTAN, los nefastos planes militaristas y supremacistas de su dueño y señor, los EE. UU. Un artículo publicado en mayo, por ejemplo, señalaba que la Unión Europea no es democrática, sino que simplemente es el brazo político de la OTAN.
Las elecciones al Parlamento Europeo recién celebradas demuestran que la democracia europea está viva y fuerte. Sin embargo, la imagen positiva que tenemos del mundo es precisamente a la que el Kremlin intenta darle la vuelta.