La mirada puesta en el corredor de Suwalki
Hace poco, Rusia pasó a dirigir parte de sus esfuerzos a engañar al público internacional sobre Lituania. Más concretamente, sobre el corredor de Suwalki (también denominado paso de Suwalki), una zona escasamente poblada situada justo en la franja suroccidental de la frontera entre Lituania y Polonia. Lo que hace que este lugar sea tan codiciado es el hecho de que separa el enclave ruso de Kaliningrado del resto del territorio de Rusia.
El Kremlin se puso nervioso respecto a esta zona, porque una serie de sanciones de la Unión Europea (UE) adoptadas a mediados de marzo, entraron en vigor el 17 de junio. Las sanciones en cuestión prohíben la importación y el tránsito de productos de hierro y acero procedentes de Rusia. Dicho esto, el tránsito de viajeros y productos no sancionados procedentes de la región de Kaliningrado o con destino a ella a través de Lituania sigue sin verse interrumpido. El tránsito terrestre entre Kaliningrado y otras zonas de Rusia no se ha detenido. No hay ningún bloqueo en el mar Báltico. Lituania, que ha aplicado diligentemente las sanciones de la UE, no ha impuesto ninguna restricción adicional al tránsito.
Por supuesto, los hechos no preocuparon lo más mínimo a los creativos redactores de los medios de desinformación pro-Kremlin. Conocido por su gusto por lo dramático, RuBaltic —un engranaje centrado en el Báltico de la maquinaria de desinformación del Kremlin— intensificó esta retórica de cero a cien en un abrir y cerrar de ojos y alarmó a sus lectores al afirmar que el «camino emprendido [por Lituania] para bloquear la región de Kaliningrado acaba con el uso de armas nucleares contra Vilna». Casualmente, o no, RuBaltic está registrado en Kaliningrado y opera bajo los auspicios de la Universidad Federal del Báltico Immanuel Kant.
La cadena de televisión RT Francia, entre otros medios, también se subió al tren, al acusar sin fundamento a Lituania de violar sus obligaciones jurídicas internacionales. Todo lo contrario: Lituania cumple sus compromisos internacionales al pie de la letra. El ataque a las sanciones de la UE impuestas con motivo de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania (injustas e ilegales a los ojos del Kremlin) es un tema recurrente en las narrativas de desinformación pro-Kremlin.
Falsear o falsear aún más: esta es la cuestión hamletiana
Desde Kaliningrado hasta Ucrania, el 15 de junio, se publicaron tres fotos que mostraban avisos falsos en un canal de Telegram llamado @sashakots. Según el autor, los avisos eran un anuncio oficial de la administración municipal de Kharkiv que instaba a los residentes a dejar las puertas de sus casas abiertas de par en par a fin de ayudar a las fuerzas armadas de Ucrania a encontrar nuevas posiciones de tiro. La ciudad de Kharkiv denunció rápidamente la mentira, pero esto no impidió que los propagandistas rusos la llevaran a las cuentas de los medios de comunicación pro-Kremlin y a varias cuentas diplomáticas en Telegram.
El día siguiente, el 16 de junio, una foto de un documento falsificado y supuestamente firmado por la viceministra de Educación y Ciencia de Ucrania, Vera Rogova, se compartió a través del mismo canal. Según el documento, las instituciones de educación ucranianas tenían que elaborar listas de licenciados en edad militar para ser reclutados el 23 de junio. El Ministerio desmintió el documento al día siguiente y StopFake —el proyecto insignia del Media Reforms Centre, una organización no gubernamental ucraniana— también aportó pruebas fidedignas para refutar la autenticidad del documento. A pesar de todo, la falsificación llegó a varios canales de Telegram y obtuvo 360 000 visualizaciones en tan solo dos días.
El canal @sashakots posee más de medio millón de seguidores y lo dirige Alexander Kots, un «corresponsal especial» del medio de comunicación pro-Kremlin Komsomolskaya Pravda. Según varios investigadores independientes, verificadores de datos externos y cuentas oficiales, se le conoce por difundir desinformación pro-Kremlin.
Las falsificaciones parecen ser una de las técnicas, tácticas y procedimientos (TTP) del momento, ya que el 17 de junio, una copia digital falsa de un documento firmado por el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano Dmitry Kuleba y dirigido al ministro de Asuntos Exteriores polaco fue compartido por un canal de Telegram que se llama @jokerdpr. En el documento, el ministro ucraniano supuestamente solicitaba a las autoridades polacas que facilitaran el retorno de refugiados ucranianos de entre dieciocho y sesenta años que residieran en Polonia en ese momento. El Centro de Seguridad del Gobierno de Polonia desmintió rápidamente el documento. Al igual que en los casos anteriores, esto no impidió que varios canales de Telegram volvieran a compartir el documento, el cual recibió más de 620 000 visualizaciones. El documento también se distribuyó en al menos 28 medios de comunicación rusos.
Horizonte de desinformación
El tema de las peticiones de adhesión a la UE de Ucrania, Moldavia y Georgia está muy presente en el horizonte de los medios de comunicación pro-Kremlin. Los medios de desinformación controlados por el Estado ruso ya afirman que la aspiración de Ucrania a adherirse a la UE se ha convertido en un «mercado de esclavos», al aprovechar antiguos tropos de desinformación acerca de una «Ucrania abandonada». El ecosistema de desinformación pro-Kremlin no se perderá las próximas decisiones del Consejo Europeo sobre la concesión del estatus de candidato a estos países. Espere recibir noticias nuestras muy pronto.
También esta semana:
- Varios medios de comunicación pro-Kremlin siguen difundiendo la narrativa manida de que la UE y sus Estados miembros han perdido su soberanía.
- Otra fuente intentó presentar a la Legión Extranjera de voluntarios en Ucrania como un grupo de mercenarios extranjeros a los que no se permite entrar en combate.
- En cuanto a cosas más insólitas, otro de los medios de comunicación pro-Kremlin intentó vendernos la idea de que el presidente Zelenskyy recibe asesoramiento militar de su hijo de nueve años.