Las elecciones polacas bajo el prisma de la propaganda del régimen de Lukashenko
Últimamente, la maquinaria estatal de propaganda de Bielorrusia se ha esforzado de forma más activa por llegar al público polaco. «A partir de ahora, todo lo que sucede en Bielorrusia está disponible en polaco en intervalos de una hora. Radio Bielorrusia está de estreno». Así fue el comunicado que hizo la cadena Bielorrusia 1 TV el pasado 1 de noviembre de 2023. El anuncio proseguía informando de que la población polaca que reside cerca de la frontera con Bielorrusia podrá escuchar en polaco análisis, tertulias y exposiciones «objetivas de los hechos» durante 12 horas al día en las frecuencias de Radio Bielorrusia. El invitado al programa, el productor general de Radio Bielorrusia, Anton Vasiukevich, describió la demanda de contenido de actualidad sobre Bielorrusia por parte de oyentes polacos como «colosal».
Las principales cadenas estatales de Bielorrusia emitieron numerosos reportajes televisivos de actualidad en las semanas previas a las elecciones polacas celebradas el 15 de octubre de 2023 y en fechas posteriores.
«Una Polonia no soberana»
Estas fueron las palabras de un informativo de la cadena Bielorrusia 1 TV: «No es casualidad que a Polonia se la conozca a menudo como el “Estado europeo de América”». Este enfoque de Polonia como país no soberano y la narrativa de desinformación que lo acompaña han dominado la cobertura informativa de la televisión estatal bielorrusa sobre las elecciones parlamentarias polacas. «Gane el partido que gane, se adoptará una postura claramente antirrusa y antibielorrusa. No debemos hacernos ilusiones. La clase política polaca está controlada en su totalidad por centros de poder extranjeros», indicó en vísperas de dichas elecciones un invitado al programa de tertulia política STV.
Pasadas las elecciones, la cobertura mediática de la televisión estatal bielorrusa siguió la misma tendencia. Un invitado a la cadena STV afirmó que todas las fuerzas políticas de Polonia han dado la espalda a la opinión de su ciudadanía para anteponer los intereses de EE. UU., lo que da lugar a que la única consecuencia de las elecciones de octubre sea la pérdida de soberanía de Polonia. Otra cadena de televisión estatal se hacía eco de este mensaje en sus informativos: EE. UU. será quien decida qué coalición llegue a gobernar Polonia. Esta opinión fue plenamente respaldada por publicaciones relacionadas con las elecciones hechas por el principal medio de comunicación pro-Kremlin de Bielorrusia, Sputnik Belarus. De forma similar, un artículo afirmaba que el papel de EE. UU. sería decisivo para determinar la estructura de la nueva coalición de gobierno del país.
En otras ocasiones, la televisión estatal bielorrusa también ha hecho alusión a otros supuestos poderes externos que manipulan a Polonia. «Polonia ya es más el caballo de Troya de Londres que el de Estados Unidos», declaró un invitado a una tertulia política de la televisión pública bielorrusa. Según esta conspiración, el Reino Unido intenta debilitar la posición de Bruselas con respecto a Polonia.
Acusaciones de incumplimientos gravísimos de las normas electorales en Polonia
En un aparente intento de devolver las críticas formuladas por Polonia contra las elecciones bielorrusas, los medios de comunicación estatales de Bielorrusia han concedido gran importancia al supuesto fraude electoral masivo que se iba a cometer en Polonia. Según uno de los informativos de Bielorrusia 1 TV: «Queda menos de un día para el fraude electoral de Polonia. El régimen gobernante, con sus “manos azuladas”, intentará aferrarse al poder ejecutando una obra de teatro llamada “elecciones parlamentarias”».
Es interesante que la metáfora de las «manos azuladas» la haya utilizado con frecuencia precisamente el dirigente bielorruso, Alexander Lukashenko, con el significado de hacer creer que él nunca quiere aferrarse al poder. Unos periodistas han encontrado al menos nueve casos en los que Lukashenko hace uso de esta metáfora desde 2014. Por ejemplo, de cara a las elecciones presidenciales de 2020, hizo su célebre promesa de no tener «dedos azulados» para aferrarse al cargo de presidente, promesa que, como es bien sabido, no llegó a cumplir. Esta estrategia de imitación desplegada por los medios estatales bielorrusos ha consistido en recurrir a figuras retóricas conocidas ampliamente por la sociedad bielorrusa en relación con su realidad política interna.
La cobertura informativa postelectoral del canal de televisión ONT mencionó, entre otras infracciones electorales, un déficit de papeletas y errores en las listas de votantes. Esto contrasta con los hallazgos y conclusiones preliminares de la Misión internacional de observación electoral, que no menciona irregularidad alguna con respecto a las papeletas ni con las listas de votantes realizadas para afectar al resultado de la votación.
Hablando de problemas económicos inexistentes
Durante la cobertura de la campaña electoral polaca, la televisión estatal bielorrusa tendió a presentar a Polonia como un país con enormes problemas socioeconómicos. «Polonia: graves problemas económicos y sociales, corrupción total. Como resultado de las políticas del partido en el poder, PIS (Ley y Justicia), el desempleo está en alza. Una de cada tres personas no encuentra trabajo. Los precios y la deuda externa van en aumento». Así se presentaba la situación de Polonia en una de las crónicas preelectorales de la cadena de televisión ONT, mientras se mostraban fotos sombrías y titulares de periódicos sacados de contexto.
De hecho, todas las declaraciones anteriores tienen la intención de manipular. Se basan, o bien en generalizaciones, o bien en exageraciones. Por ejemplo, el nivel de desempleo de Polonia sigue siendo bajo. Según las últimas estadísticas de la UE, en septiembre de 2023 estaba en el 2,8 %. Polonia también puede presumir de uno de los índices de desempleo de larga duración más bajos de la UE, por debajo del 1 %. Estos datos difieren radicalmente de la afirmación de la televisión bielorrusa de que «una de cada tres personas no encuentra trabajo».
Un análisis de la cobertura que han hecho los canales de televisión bielorrusos sobre la campaña de las elecciones parlamentarias polacas sugiere que dichos canales, además de difundir las mismas narrativas de desinformación sobre la falta de soberanía de Polonia y sus grandísimos problemas socioeconómicos, han perseguido desacreditar el valor mismo de las elecciones.
Por ejemplo, STV, otro canal de televisión controlado por el Estado bielorruso, atribuyó el progreso económico de Polonia a la ayuda de la UE y declaró que el sueño de la población polaca es vivir en una dictadura. «La ciudadanía polaca lleva un tiempo viviendo en democracia y ahora quiere volver a la dictadura. [Quieren] orden y bienestar a cambio del dinero del resto». Numerosos informativos televisivos atribuyeron los problemas económicos de Polonia a la corrupción generalizada y difundieron afirmaciones dudosas sobre funcionarios del Gobierno y miembros del partido en el poder. No obstante, según el Índice de percepción de la corrupción de 2022 publicado por Transparency International, Polonia, con 55 puntos de 100 (donde el 0 indica una altísima corrupción y el 100, lo contrario), ocupa el puesto 45.º de un total de 180 países.
La participación sin precedentes del 74,4 % en las elecciones parlamentarias polacas fue una prueba elocuente de que la sociedad polaca se ha implicado seriamente en la competitiva campaña electoral y no la ha percibido como algo controlado por Estados Unidos, contrariamente a lo que afirman multitud de informativos propagandísticos de la televisión bielorrusa.