La enfermiza creatividad de la KGB bielorrusa
Un ponente sorpresa de la KGB
El 18 de noviembre de 2023, un seminario titulado «Bielorrusia segura: formas y métodos de seguridad pública» reunió a una veintena de participantes en las oficinas del Centro bielorruso de la juventud, una organización prodemocrática con sede en Varsovia bien conocida entre la diáspora bielorrusa. Los asistentes esperaban aprender sobre seguridad digital, financiera y física de la mano de reconocidos expertos. En un momento del seminario, un «representante de la UE» con barba supuestamente llamado Fabio Zimmer (nombre inventado) apareció en una gran pantalla a través de Zoom. Se dirigió brevemente al público en ruso y cedió la palabra al «organizador y patrocinador del seminario», que estaba sentado a su lado. Para sorpresa de los participantes en el seminario y de los anfitriones, esa persona resultó ser… Konstantin Bychek, jefe adjunto del Departamento de Investigación de la KGB de Bielorrusia. Bychek agradeció al activista bielorruso Aleh Aksionau, de 59 años, su ayuda en la organización del acto, recordó a los participantes que «los intentos de atentar contra la condición de Estado de Bielorrusia» son extremistas, les pidió «que se entreguen y se arrepientan» y terminó diciendo: «Nos vemos en el Departamento de Investigación de la KGB».

Captura de pantalla del reportaje de la cadena de televisión ONT en la que aparece un oficial de la KGB dirigiéndose a los participantes del seminario.
La KGB se hace pasar por el Tribunal de Cuentas Europeo
El incidente trascendió al público gracias a varios reportajes de televisión emitidos por la cadena estatal bielorrusa ONT. El falso «representante de la UE» era en realidad Igor Tur, uno de los principales propagandistas bielorrusos, quien se había maquillado para hacerse pasar por el supuesto representante. El reportaje de la ONT, titulado «Audaz operación de la KGB bielorrusa: un auditor externo del Tribunal de Cuentas Europeo resulta ser un agente», afirmaba que el activista bielorruso Aleh Aksionau, quien reside en Polonia, había facilitado, sin saberlo, información a la KGB sobre actos realizados por organizaciones bielorrusas prodemocráticas en Varsovia. Aksionau fue manipulado para que creyera que estaba cooperando con el Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) en la auditoría de los actos relacionados con Bielorrusia y su financiación. La organización de un «seminario sobre seguridad» en Varsovia fue, de hecho, una iniciativa de la propia KGB. Aksionau creía que estaba prestando un servicio remunerado al TCE.
Entrevistado por el canal de televisión independiente Belsat sobre el incidente, Aksionau reconoció que «cayó en la trampa» y creyó erróneamente que estaba en periodo de prueba para una posición de auditor externo, a pesar de las extrañas circunstancias que rodeaban sus comunicaciones con los «auditores de la UE». Al mismo tiempo, Aksionau negó otras afirmaciones que se habían difundido en los reportajes de la ONT, como que había grabado reuniones de la diáspora bielorrusa. Según Aksionau, envió «informes de auditoría» de cinco actos públicos organizados por activistas bielorrusos en Polonia y recibió 250 EUR por sus servicios.
Objetivo: asustar, intimidar y menospreciar
Medios independientes bielorrusos debatieron ampliamente el incidente. Según se indicó en un segmento de opinión en la radio estatal bielorrusa Radio Liberty, la esencia del mensaje de la repentina aparición [de la KGB en el seminario] fue: «Conocemos todos vuestros actos, os estamos escuchando incluso cuando debatís cómo protegeros de nosotros». En el análisis de MediaIQ, se comentó lo siguiente: «La presencia de Bychek vía Zoom tiene como objetivo destruir la confianza entre la ciudadanía y tanto las organizaciones en la diáspora como los movimientos clandestinos democráticos dentro del país. («¡Hay agentes en todas partes!»). La confianza es el activo más importante en las actividades sociales y políticas, de ahí que el régimen autoritario de Lukashenko intente socavarla incesantemente entre sus oponentes».
La televisión y los servicios especiales bielorrusos están tratando con todas sus fuerzas de sembrar la desconfianza entre los disidentes bielorrusos y la gente corriente de la diáspora. Un reportaje de la ONT afirmaba en tono contundente que «decenas o incluso centenas» de personas como Aksionau viven en el extranjero. El presentador Igor Tur bromeó sobre la infiltración diciendo: «Hay tantos agentes en Vilna y Varsovia que si [el director de la KGB] Ivan Tertel irrumpiera en uno de los próximos seminarios sobre seguridad y ordenara a los oficiales y trabajadores externos de la KGB que se levanten, no sé si quedaría alguien sentado». El mismo reportaje televisivo afirmaba que los servicios especiales bielorrusos tienen acceso a los chats privados de los miembros del Consejo de Coordinación, un organismo no gubernamental creado por la líder prodemocrática bielorrusa Svetlana Tijanóvskaya para facilitar un traspaso democrático del poder en Bielorrusia. Menospreciar al oponente es una clásica táctica de manipulación.
Otros participantes en los engaños: falsos asistentes de oligarcas rusos
Esta no ha sido la primera vez que la televisión estatal bielorrusa y los servicios especiales tratan de desacreditar a la comunidad prodemocrática bielorrusa en el extranjero por medio de engaños. El 7 de septiembre de 2023, Bielorrusia 1 TV emitió un reportaje titulado «Sí al dinero: cómo se vende la oposición bielorrusa. Desenmascarando a la rusófoba Kovalkova», el cual cargaba contra la política bielorrusa Olga Kovalkova, quien fue la representante de Svetlana Tijanóvskaya durante la campaña presidencial de 2020 y fue forzada a exiliarse de Bielorrusia en septiembre de 2020. Kovalkova fue condenada en rebeldía a 12 años de prisión por un tribunal bielorruso en un juicio con motivaciones políticas que se celebró en marzo de 2023. Según el reportaje, Kovalkova se estuvo comunicando durante muchos meses con una falsa «asistente de un oligarca ruso» que supuestamente quería financiar sus actividades políticas. Bielorrusia 1 TV emitió varios segmentos de conversaciones entre Kovalkova y la propagandista del régimen Ekaterina Tikhomirova, quien se hacía pasar por la asistente del empresario ruso. Al parecer, Kovalkova tenía ambiciones de sustituir a Svetlana Tijanóvskaya y afirmó que, si llegaba al poder en Bielorrusia, consideraría la posibilidad de permitir la participación de empresas rusas en la privatización de una refinería de petróleo bielorrusa.
A diferencia de la cobertura mediática más reciente de la ONT, el reportaje de Bielorrusia 1 TV no mencionaba la aparición pública de los oficiales de la KGB. Sin embargo, Tikhomirova demostró que existe una estrecha colaboración entre las agencias especiales y la televisión estatal al afirmar al final del reportaje: «Créanme, [he tenido] largas conversaciones con quienes se autodenominan oposición, pero son en realidad extremistas corruptos. Los servicios especiales bielorrusos seguro que siguen este reportaje con interés». Entrevistada por medios de comunicación independientes sobre el incidente, Kovalkova afirmó que solo mantuvo dos llamadas con la presunta asistente del oligarca y que sus declaraciones fueron editadas para tergiversar el sentido de sus respuestas y dejarla en mal lugar.
Además del reportaje original en ruso, el canal de YouTube de la cadena televisiva subió versiones del reportaje con subtítulos en inglés y en lituano, así como una versión doblada en polaco. Si bien los reportajes de Bielorrusia 1 TV han sido traducidos en anteriores ocasiones en inglés y polaco, la inclusión de los subtítulos en lituano resulta inusual. Parece que con ello se busca desacreditar a la sede de partido que Svetlana Tijanóvskay tiene en Vilna ante la opinión pública lituana mediante afirmaciones despectivas sobre Kovalkova hacia el movimiento bielorruso prodemocrático en general.
¿Consiguió un amplio alcance?
A mediados de diciembre de 2023, cada una de las tres versiones del reportaje solo había recibido unas 1 000 visitas en YouTube, lo que sugiere que el público extranjero no lo encontró digno de interés. Este hecho indica que el público es capaz de identificar fácilmente los medios propagandísticos del régimen. Aun así, los medios del régimen bielorruso trataron de amplificar el reportaje al máximo. El vídeo se emitió en el canal estatal ONT News TV y fue publicado también en su canal de YouTube. Posteriormente, el vídeo fue amplificado por al menos seis canales de Telegram (por ejemplo, aquí y aquí) pertenecientes a la infoesfera de manipulación bielorrusa y rusa y por al menos cuatro sitios web bielorrusos (como aquí y aquí). Ninguno de los canales en polaco afiliados al ecosistema de manipulación bielorruso ha participado hasta ahora en su difusión. Tampoco se ha conseguido hasta el momento una mayor amplificación en otras lenguas.
Queda por saber si la mayor prudencia por parte los disidentes bielorrusos que viven en el extranjero logrará hacer fracasar futuros intentos de este tipo de manipulación «creativa». Lo que está claro es que, durante algún tiempo, los miembros de la diáspora bielorrusa se mostrarán escépticos ante la celebración de «seminarios sobre seguridad» similares.