Todo va a salir bien
Todos los años, poco antes de la medianoche del 31 de diciembre, Vladimir Putin asegura a la ciudadanía rusa que se avecinan tiempos mejores, que todo va a salir bien y que Rusia, en los últimos años, no ha hecho más que fortalecerse.
La realidad es que pronto se cumplirán tres años de su invasión a gran escala de Ucrania y que la economía rusa atraviesa serios problemas. Su discurso, lejos de ser el de un presidente de un país a punto de enfrentar desafíos mayúsculos, parece más bien el de un líder que grita «¡Todo va bien!» a gente que ya ha empezado a caer al precipicio.
Defendiendo la patria con mentiras
Putin no mencionó a Ucrania en su discurso, pero indicó que la guerra contra Ucrania y contra lo que él denomina «Occidente en su conjunto» iba a continuar. Este despliegue bélico incluye el uso de la información y de la actualidad como armas políticas, lo cual da lugar a un flujo constante de mentiras y bulos que EUvsDisinfo continuará analizando y desmintiendo durante 2025. Empecemos con un resumen de las principales tergiversaciones difundidas durante las fiestas navideñas.
Rusia derriba otro avión…
El 25 de diciembre de 2024, la defensa antiaérea rusa atacó un avión de pasajeros de Azerbaijan Airlines cuando sobrevolaba Grozni. Desde el control aéreo ruso se denegó al avión el permiso para aterrizar, lo que obligó a la aeronave a realizar un aterrizaje de emergencia al otro lado del mar Caspio, en Kazajistán. El Kremlin puso en marcha su conocido ciclo de negaciones, maniobras de evasión y mentiras. En primer lugar, difundió información falsa que aseguraba que el accidente había sido provocado por una bandada de pájaros. Cuando salieron a la luz fotos del avión derribado con daños en el exterior, y solo después de que el presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev, pidiera a Rusia que asumiera responsabilidades, Putin se disculpó por el accidente, aunque sin reconocer su responsabilidad, y aclaró que la defensa antiaérea estaba repeliendo drones ucranianos.
…y culpa a Ucrania
Tras un primer intento de culpar a Ucrania, los medios pro-Kremlin no tardaron en afirmar que el accidente fue, en realidad, una acción planificada para provocar a Rusia y poder culparla después. Deformar la realidad como un acto reflejo ante un hecho atroz cometido por Rusia nos trae a la memoria el derribo del MH17, ocurrido hace más de diez años. Pero además, también ilustra cómo la desinformación rusa pervierte constantemente el espacio informativo a base de imponer su propia y retorcida versión de la realidad. Todas y cada una de las atrocidades cometidas por Rusia se describen como provocaciones destinadas a culpar a Rusia.
Terrorismo en EE. UU… y Ucrania es la culpable
El comienzo de 2025 también ha traído consigo dos trágicos acontecimientos en Estados Unidos: un atentando terrorista en Nueva Orleans y la explosión de un coche bomba en Las Vegas. Los canales de desinformación rusos, incluso antes de que comenzasen las investigaciones, ya habían empezado a hilar una narrativa. El terrorista de Las Vegas aparece en redes sociales con una camiseta de «Slava Ukraini», lo que parece ser para ellos motivo suficiente para sugerir la implicación de los servicios de inteligencia ucranianos. Los medios también cuestionaron los hallazgos hechos públicos por el FBI sobre el ataque de Nueva Orleans, sacando a colación la investigación, también «prefabricada», de la injerencia rusa en las elecciones estadounidenses de 2016.
La técnica es la misma que la empleada en el accidente de Azerbaijan Airlines y se enmarca en un patrón de actuación más amplio. A lo largo de 2024, la propaganda rusa ha tratado de dibujar a Ucrania como una amenaza terrorista global, inventándose la existencia de conexiones entre Ucrania y atentados como los de Moscú, Daguestán, Eslovaquia y Siria.
El general Kirillov y los laboratorios biológicos que nadie encuentra
Por otro lado, cuando Ucrania asesinó al general ruso Igor Kirillov en Moscú el pasado 17 de diciembre, las redes de desinformación rusas empezaron a funcionar a toda marcha, pero no de la forma habitual. En lugar de seguir su típica táctica de culpar a Ucrania por todo, lo que hicieron fue acusar a «Occidente» del asesinato. Según su narrativa, la OTAN (o Joe Biden, la CIA o el Estado profundo) habrían eliminado a Kirillov por haber «sacado a la luz» el supuesto uso de armas químicas occidentales en Siria y a los laboratorios estadounidenses de armas biológicas que se quiere hacer creer que hay en suelo ucraniano.
No obstante, la realidad era distinta. Kirillov, jefe de las fuerzas de defensa biológica y química de Rusia, había sido sancionado por EE. UU. y el Reino Unido por su papel en el uso de armas químicas contra las fuerzas ucranianas. El día antes de su muerte, la fiscalía ucraniana había presentado formalmente cargos contra él por ordenar el uso de armas químicas prohibidas en casi 5 000 ataques desde el comienzo de la invasión a gran escala.
Adaptando la narrativa
La respuesta a la muerte de Kirillov demuestra cómo la desinformación rusa adapta sus narrativas a distintos públicos. De cara al público nacional, se refuerza el cuento de que Rusia está siendo asediada por Occidente. No obstante, de cara a las audiencias internacionales, se reutilizan viejas teorías conspirativas sobre programas occidentales de armas químicas y biológicas. Cuando queda demostrado que Rusia usa armas químicas en Ucrania, alega que Occidente está preparando ataques de falsa bandera. Cuando un general ruso responsable del uso de armas químicas muere asesinado, se convierte de repente en una persona valiente que sacó a la luz crímenes cometidos por Occidente.
No se deje engañar.

También en nuestro radar de desinformación durante las fiestas navideñas:
EE. UU. y Europa, los culpables de que Ucrania ponga fin al tránsito de gas
Ucrania ha optado por no prorrogar el acuerdo que permitía el tránsito de gas ruso por su territorio para transportarlo a los mercados de la UE, por lo que el día 1 de enero se interrumpió el suministro. Según algunas estimaciones, los ingresos que Rusia obtiene de la venta de gas podrían reducirse en 6 500 millones de euros anualmente. El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha sostenido que la decisión no ha sido de Ucrania y, en lugar de responsabilizar a dicho país, ha señalado a EE. UU. por querer sacar tajada y vender su proprio gas, y a la UE por dañar su propia economía. Transnistria, el estado separatista de Moldavia que depende de Rusia, recibía gas a través de la misma ruta y ahora no tiene suministro. Rusia ya había preparado el espacio informativo para culpar de una posible crisis humanitaria a la presidenta moldava, Maia Sandu, y la UE.
Un barco noruego se niega a rescatar a marineros rusos
Cuando el carguero ruso Ursa Major se hundió frente a las costas españolas a finales de diciembre, tras sufrir tres explosiones, el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, aseguró que un buque noruego se había negado a rescatar a su tripulación. Acto seguido, los canales de desinformación acusaron a Noruega de rusofobia. En realidad, el buque noruego Oslo Carrier 3 garantizó la seguridad del bote salvavidas ruso y siguió las instrucciones de los guardacostas españoles de esperar a sus embarcaciones, que ya estaban en camino. En las fotos publicadas por el armador noruego se puede ver al buque asistiendo a la tripulación hasta la llegada de Salvamento Marítimo. El accidente demuestra que los medios pro-Kremlin tratan de presentar lo que es realmente cooperación internacional rutinaria como discriminación antirrusa.
Occidente quiere utilizar a terroristas para prolongar la tensión en Siria
Tras el colapso del régimen de al-Asad en Siria el 8 de diciembre, los medios pro-Kremlin han culpado a EE. UU. de estar detrás de lo sucedido. Desde entonces, se está impulsando la narrativa de desinformación de que Occidente está utilizando a grupos terroristas para «mantener la tensión» en Siria, a pesar de que EE. UU. ha llevado a cabo ataques aéreos contra objetivos del ISIS para evitar que dicho grupo terrorista se aproveche de la situación.