La desinformación sirve para todo: desde insultar a desacreditar a las personas
Periodistas sobre la desinformación 2.ª parte: Georgia
El periodismo veraz constituye la esencia de una sociedad democrática. Para celebrar el Día Mundial de la Libertad de Prensa, EUvsDisinfo publica una serie de artículos que dan voz al periodismo independiente en los países de la Asociación Oriental. 2.ª parte. Georgia.
EUvsDisinfo ha charlado con cinco periodistas de Georgia: Basti Mgaloblisvili y Sopo Aptsiauri de Publika; Keti Magradze anteriormente periodista de Mtis Ambebi; Eka Kevanishvili de Radio Free Europe/Radio Liberty y George Gogua, redactor jefe de Mediachecker. Estos periodistas son los ganadores de la edición de 2020 del Premio de Periodismo de la Unión Europea (UE), que ha sido organizado durante nueve años consecutivos por la Delegación de la UE en Georgia: https://eu4georgia.eu/euprizeforjournalism/ — #EUprizeforjournalism. Nos enorgullece que aceptaran participar en la campaña del Día Mundial de la Libertad de Prensa.
¿Por qué decidió ser periodista?
Eka Kevanishvili
El periodismo consiste en contar historias: observar a las personas y narrar su historia. Estas historias a menudo son desagradables, tristes, difíciles de escuchar o delicadas, pero esa es la razón misma por la que me ha fascinado relatar historias durante tantos años.

Eka Kevanishvili, periodista de Radio Free Europe/Radio Liberty
George Gogua
Contar historias de forma sencilla y cautivadora es la parte más interesante del periodismo. No hay nada más gratificante que ver cómo el relato crece palabra a palabra hasta llegar a su versión final.
Basti Mgaloblishvili
Ser periodista significa estar conectado todo el tiempo con la realidad. Alejarse de la realidad puede distorsionar tu percepción de los problemas reales y del interés público.

Basti Mgaloblisvili, periodista de Publika
¿Qué efecto tiene la desinformación sobre el periodismo?
Sopo Aptsiauri:
Por desgracia, mis familiares no están muy versados sobre el entorno mediático y, algunas veces, tienen dificultades para diferenciar la información verdadera de la información falsa.
Keti Magradze:
El año pasado, uno de los medios de comunicación más conocidos publicó un artículo con fotos de jóvenes estadounidenses rindiendo homenaje a un monumento a Lenin. La verificación reveló que las fotos tenían varios años y contaban una historia totalmente diferente. En la sección de comentarios del artículo escribí que era desinformación y, al parecer, otras personas también hicieron comentarios parecidos, ya que el medio de comunicación se disculpó por el artículo. En otros casos, cuando un medio de comunicación difundía desinformación de manera continua, lo señalé y denuncié en las redes sociales.

George Gogua, redactor jefe de Mediachecker
George Gogua:
A menudo escucho este tipo de historias, incluso de mis padres, que las encuentran en las redes sociales. En tales casos, siempre trato de revelar la verdadera esencia de la historia, pero estas son soluciones aisladas, ya que se necesita trabajar más para eliminar el problema en sí.
Basti Mgaloblishvili:
Muchas personas de mi entorno han experimentado de primera mano las consecuencias devastadoras de la desinformación. He tenido múltiples discusiones con personas cercanas a mí por malentendidos provocados por la información falsa.
Poco después de que comenzara la pandemia, empezaron a surgir mitos y teorías conspirativas. Así que recopilamos todos esos mitos y pusimos a un especialista cualificado en la materia para ofrecerle al público información basada en pruebas y hechos.
¿Cuáles son los peligros de la desinformación?
Basti Mgaloblishvili:
El ejemplo más obvio que vemos hoy día es la desinformación que suscita el sentimiento antivacunas en la sociedad; esto afecta de forma directa a la salud y la vida de las personas.
Keti Magradze:
Ya nos estamos enfrentando al daño de la desinformación. Muchas personas de mi entorno no creían en la pandemia actual, por lo que no tuvieron cuidado y se infectaron. Algunos sufrieron formas graves de la enfermedad, mientras que otros murieron. Estos casos desafortunados convencieron a las personas de que la amenaza de la COVID-19 era real. Ahora creen que, si se vacunan, la vacuna modificará su ADN, les colocarán un microchip, su cuerpo comenzará a descomponerse en tres años, etc.
Sopo Aptsiauri:
El mayor problema radica en los medios de comunicación tendenciosos que difunden, de forma deliberada, varias ideas para moldear ciertas percepciones y actitudes maliciosas. Esto, en un plazo relativamente largo, representa un gran peligro para la conciencia de la opinión del público.

Sopo Aptsiauri, periodista de Publika
Eka Kevanishvili:
Los medios de comunicación, las redes sociales y todas las plataformas digitales pueden convertirse en fuente de desinformación. La desinformación sirve para todo: desde insultar a desacreditar o enemistar a las personas. La información errónea (que es lo mismo que no tener información) puede causar un gran daño en todos los ámbitos: por ejemplo, puede frustrar una campaña de vacunación o enfrentar a dos grupos étnicos. La desinformación puede incluso provocar una guerra.
George Gogua:
La desinformación es muy peligrosa por una razón: se propaga fácil y rápidamente. De este modo, las noticias falsas llegan e influyen en un público más amplio, sobre todo cuando las opciones para realizar una verificación doble son limitadas y no hay acceso a los recursos pertinentes, ya que la mayoría de las personas son presas fáciles de la desinformación.
¿Cómo se contrarresta la desinformación?
Basti Mgaloblishvili:
En la era de la guerra de la información, es importante que los lectores no sean receptores pasivos de información. Siempre deben examinar las noticias con ojo crítico y contar con fuentes fidedignas para verificar la veracidad de los hechos.
Eka Kevanishvili:
Intente elegir medios fiables: esta es probablemente la forma más eficaz de protegerse de la desinformación. Además, verifique la historia en varios medios de comunicación. Y, sobre todo, dude y plantéese una pregunta: ¿esto podría ser realmente cierto?
Sopo Aptsiauri:
Antes de recibir y, sobre todo, compartir cualquier información, es muy importante pensar qué tipo de información recibimos y de qué fuentes procede. Es mejor saber de antemano cuáles son los medios de comunicación fiables y desarrollar el hábito de obtener únicamente noticias de ellos.
George Gogua:
Podría compartir varios consejos convencionales: indagar en la fuente de información, verificar la autenticidad de los medios de comunicación que difunden la noticia, cotejar con otras fuentes, etc., pero esto no es suficiente. No podemos eliminar la desinformación solo compartiendo estos consejos con el público. Erradicar la desinformación requiere el desarrollo de medios de comunicación que ofrezcan información precisa y fidedigna al público, con un lenguaje sencillo y fácil de entender. En resumen, la forma más eficaz de combatir la desinformación es contar con un entorno mediático sólido y veraz.

Keti Magradze, anteriormente periodista de Mtis Ambebi
Keti Magradze:
Para desenmascarar la desinformación, recomendaría al público que, primero, verificara la fuente de información y examinara las organizaciones con las que coopera el medio de comunicación. Durante la verificación, las personas descubrirán que los divulgadores de desinformación están respaldados por organizaciones muy sospechosas. Al mismo tiempo, cotejar la información en otros medios de comunicación, los que mantienen el equilibrio, donde se pueden escuchar o leer los puntos de vista y los argumentos de grupos opuestos. Esto les facilitará sacar las conclusiones correctas.
El próximo artículo de la serie: 3.ª parte: Armenia
Artículo anterior: 1.ª parte: Bielorrusia