¿Qué pasó en 2021?
El año 2021 ha llegado a su fin, pero la desinformación pro-Kremlin no tiene pinta de terminar. Este año añadimos más de dos mil setecientos nuevos ejemplos de desinformación pro-Kremlin a la base de datos de EUvsDisinfo. Esto es lo que encontramos.
Ucrania sigue siendo el principal objetivo de la desinformación pro-Kremlin
Aproximadamente un tercio de todos los ejemplos de desinformación pro-Kremlin recopilados este año por EUvsDisinfo tenían como objetivo Ucrania.
Ante la continua escalada de la concentración de tropas rusas en las fronteras con Ucrania, los medios de comunicación pro-Kremlin continúan presentando a Ucrania como el máximo agresor (llegando hasta el extremo de acusarla de genocidio contra los rusoparlantes en el Dombás) y a la vez como una víctima indefensa e histérica que exagera la agresión rusa o afirmando que los EE. UU. y la OTAN llevarán a Ucrania a la guerra.
Hemos visto este tipo de patrón de desinformación con anterioridad, la última vez en marzo y en abril de este año durante la concentración de tropas rusas 1.0. En ese momento, al igual que ahora, los medios de comunicación pro-Kremlin intentaron presentar a Ucrania como un país agresivo, abandonado por sus socios y que viola los acuerdos internacionales.

Nada de esto es verdad, pero este tipo de mensajes, adaptados para públicos específicos y transmitidos en múltiples lenguas, ayudan al Kremlin a alcanzar objetivos específicos: en el ámbito nacional, para crear una imagen de Ucrania como país enemigo y movilizar apoyos para la política exterior del Kremlin; en Ucrania, para dividir y desestabilizar la sociedad; e internacionalmente, para legitimar las acciones del Kremlin. (Consulte más información sobre este tema en el Ukraine Crisis Media Centre).
Consulte también: Contra la política de fuerza en el Este blog de HR/VP
Los secuaces del régimen: radicalización de los medios de comunicación controlados por el Estado bielorruso
La represión sistemática y brutal sobre la sociedad civil y los medios independientes continuó en Bielorrusia. Según datos de la Asociación de Periodistas de Bielorrusia, más de doscientos sesenta periodistas fueron detenidos, cacheados, arrestados o tuvieron que enfrentarse a cargos administrativos o penales este año. El número de empleados de los medios de comunicación que están entre rejas en este momento es treinta y uno. Y, por desgracia, a 21 de diciembre, el número total de presos políticos en Bielorrusia asciende a 942 personas. (Consulte el número actualizado aquí).
Según Barys Haretski, vicepresidente de la Asociación de Periodistas de Bielorrusia, las organizaciones de medios de comunicación y periodistas están sometidas a una dura represión y casi se ha oprimido por completo el discurso público. (Lea nuestra entrevista completa a Barys Haretski aquí).
Ante la destrucción de los medios de comunicación independientes, los líderes mediáticos que quedan en los canales controlados por el Estado bielorruso ha incrementado su ensañamiento a la hora de denigrar y difamar a cualquiera que se atreva a oponerse al régimen de Lukashenko.
Desde la incitación al odio y los llamamientos implícitos a la violencia contra los activistas de la oposición, a utilizar confesiones forzadas de presos políticos como anuncios de pago en YouTube, este año los medios de comunicación controlados por el Estado bielorruso mostraron que no son solo fieles servidores del régimen, sino cada vez más sus secuaces.
No es de extrañar que muchos de los «especialistas» de los medios de comunicación controlados por el Estado bielorruso, junto con sus homólogos rusos, estuvieran dispuestos a participar en los esfuerzos del régimen de Lukashenko para instrumentalizar la migración.

En la izquierda Fuerzas de seguridad bielorrusas con equipos antidisturbios presentes en la frontera Unión Europea-Bielorrusia. Arriba a la derecha: La conocida figura de los medios de comunicación controlados por el Estado bielorruso G. Azarenok entrevista a un periodista de RT en la frontera Bielorrusia-Unión Europea. Abajo a la derecha: titular engañoso de RT.
Las narrativas de desinformación pro-Lukashenko y pro-Kremlin continúan culpando a la Unión Europea (UE) de la crisis migratoria e intentan «desestabilizar» a Bielorrusia, al tiempo que intentan desviar la atención del pésimo historial de derechos humanos del régimen de Lukashenko.
La parte positiva de esta situación son las encuestas de opinión pública, las cuales muestran que solo una pequeña minoría de la población confía en los medios de comunicación controlados por el Estado en Bielorrusia. En cambio, la confianza en los medios de comunicación independientes (en línea) sigue aumentando y alcanzó el 49,5 % en enero de 2021.
Continúa la convergencia oportunista de las narrativas de desinformación
En 2020, en plena pandemia mundial, observamos cómo las redes de desinformación pro-Kremlin y chinas convergieron en una teoría conspirativa de «laboratorios secretos» como parte de unos esfuerzos más amplios de desinformación y manipulación de la información entorno a la COVID-19.
Este año, ha habido más ejemplos en los que se alinearon los intereses de desinformación pro-Kremlin y chinos.
Cabe destacar que los medios de comunicación pro-Kremlin tenían mucho interés en reproducir y amplificar las narrativas de Pekín que negaban las violaciones de derechos humanos contra la población uigur en Xinjiang.
Tanto los medios de comunicación controlados por el Estado ruso como por el Estado chino aprovecharon la crisis en Afganistán para intentar presentar a los EE. UU. como un socio «poco fiable» y lanzar sus mensajes sobre cuestiones centrales de política nacional y exterior: Ucrania y Taiwán.
La alineación de los mensajes en los medios de comunicación controlados por el Estado ruso y chino no tiene por qué indicar la coordinación sistemática de los esfuerzos de (des)información, pero hay indicios de que los agentes de desinformación pro-Kremlin y chinos aprenden unos de otros.
En plena represión, un mensaje de esperanza
El año 2021 trajo muchos cambios preocupantes. Se ejerció una represión sin precedentes contra los medios de comunicación independientes en Rusia antes de las elecciones a la Duma rusa, ya que los medios de comunicación y los periodistas se sometían sistemáticamente a detenciones, redadas, causas penales y encarcelamientos. Además, se atacó a la sociedad civil y a los defensores de los derechos humanos. Se está reduciendo el espacio para el debate público y la participación civil en Rusia.
Continuó la desinformación sobre la COVID-19 y las vacunas, al igual que los esfuerzos pro-Kremlin para ampliar el escepticismo en torno a las vacunas occidentales.
Alexei Navalny, que el año pasado sobrevivió a un intento de asesinato, regresó este año a Rusia, donde fue detenido y encarcelado de forma arbitraria. Los medios de comunicación pro-Kremlin se esforzaron por difamarle y desacreditar a sus simpatizantes.
Aun así, 2021 no ha sido un año de desesperanza, ya que siempre hubo motivos para tener esperanza. Tal y como Pavel Andreev, copropietario de uno de los pocos medios de comunicación independientes que quedan en Rusia, 7×7, nos dijo en una entrevista este año, hay signos de cambio positivo a diario.
El año que empezó con el encarcelamiento por motivos políticos de Alexei Navalny concluyó con su hija recogiendo el Premio Sájarov a la Libertad de Pensamiento en el Parlamento Europeo en su nombre. (Puede ver su discurso apasionado aquí).

«El periodismo libre, independiente y basado en hechos sirve para proteger contra los abusos de poder, las mentiras y la propaganda bélica». – EL COMITÉ NORUEGO DEL PREMIO NOBEL
Dmitry Muratov, uno de los fundadores y redactor del periódico ruso independiente Novaya Gazetta, recibió el premio Nobel de la Paz este año, junto con la periodista Maria Resa de Filipinas. Este es un mensaje firme, que el «periodismo libre, independiente y basado en hechos sirve para proteger contra los abusos de poder, las mentiras y la propaganda bélica». Este es el mensaje que podemos respaldar el año que viene.
El 18 de diciembre, Europa conmemoró el 10.º aniversario de la muerte del hombre de Estado checo Václav Havel. A medida que 2021 llega a su fin, al equipo de EUvsDisinfo le gustaría acabar con una de sus citas más célebres:

«La verdad y el amor deben prevalecer sobre las mentiras y el odio». – VÁCLAV HAVEL
Y lo harán.
¡Feliz 2022 a todo el mundo!