De Crimea a La Haya
El pasado jueves 16 de marzo se cumplieron nueve años del referéndum ilegal e ilegítimo organizado por Rusia sobre la anexión de Crimea. Distintos organismosinternacionales y la amplia mayoría de los países rechazaron el referéndum y se han negado a reconocer la anexión ilegal de Crimea.
Este referéndum no solo fue ilegal, sino que sus resultados fueron abiertamente amañados. El 16 de marzo de este año, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso publicó en su canal de Telegram una infografía con los resultados de aquel referéndum. En las cuatro horas siguientes, distintos embajadores, embajadas y cargos de la diplomacia rusa compartieron el mensaje. Diez escasos minutos después del mensaje original, el Ministerio publicó la misma infografía en Twitter, procurándole más de 100 000 visitas hasta el momento de la publicación de este artículo.
Al igual que sucedió en Telegram, muchas embajadas y cargos diplomáticos rusos compartieron el tweet. Esta labor de difusión se enmarca en una tendencia del Kremlin más amplia y de mayor trayectoria, consistente en utilizar su red diplomática para contribuir a sus esfuerzos de manipulación de información en el extranjero. Esta tendencia se ha hecho especialmente evidente desde el comienzo de la invasión a gran escala de Ucrania en febrero del año pasado.
Ilustrando la clara importancia de Crimea en la visión imperialista del mundo que posee el Kremlin, el presidente ruso Vladimir Putin visitó Crimea el sábado, haciendo una inusual aparición pública. Lo que pretendía ser un exitoso alarde público no tardó en dejar entrever que todo era fachada. Aparentemente, el servicio de prensa del Kremlin editó el vídeo oficial del supuesto encuentro espontáneo entre Putin y algunos residentes de Mariúpol y descartó una secuencia en la que se podía oír la voz de una mujer gritando: «¡No es real! ¡Es todo puro teatro!».
Crimea ha sido durante mucho tiempo el objetivo principal de la maquinaria de manipulación de información del Kremlin. Desde sus inicios, EUvsDisinfo ha documentado, refutado y publicado casi 1000 casos de desinformación pro-Kremlin centrados en Crimea. Para poner la cifra en contexto, uno de cada 15 casos de los más de 15 000 casos que contiene la base de datos de EUvsDisinfo tienen que ver con Crimea.
Quien siembra, recoge
Uno de los titulares más importantes de la semana pasada en lo que respecta a la guerra de Rusia contra Ucrania llegó con la emisión de la orden de detención contra Putin por parte de la Corte Penal Internacional. Según la CPI, Putin es responsable a título individual por un crimen de guerra, el de la deportación y el traslado ilícitos de niños a Rusia desde las zonas ocupadas en Ucrania. Con esta orden, Putin se convierte en el tercer jefe de Estado en ser condenado por la CPI estando aún en el poder y se arriesga a ser arrestado en los 123 países que son partes del Estatuto de Roma.

Como cabría esperar, el Kremlin no se tomó esta noticia a la ligera. Primero, hicieron lo que mejor se les da, tergiversar la realidad y utilizarla contra quienes osan amenazar el statu quo. El lunes, el órgano superior de instrucción ruso inició un proceso penal contra el fiscal y los jueces de la CPI que emitieron la orden de detención contra Putin, acusándolo de crímenes de guerra.
Después, el ecosistema de desinformación pro-Kremlin preparó un claro contraataque. Un primer grupo de medios intentó deslegitimar el movimiento, describiendo a la CPI como una marioneta a manos de Occidente y calificando de nulos e inválidos los documentos emitidos por dicha corte. Si bien Putin retiró oficialmente a Rusia del estatuto de la CPI en 2016, después de que esta última considerara la anexión de Crimea por Moscú como un conflicto armado, los crímenes que han motivado la emisión de las dos órdenes de detención se perpetraron en territorio ucraniano, país que ha aceptadoen dos ocasiones la competencia de la CPI con respecto a presuntos crímenes contemplados en el Estatuto de Roma. Así pues, la competencia de la CPI en los crímenes cometidos en Ucrania está claramente establecida.
En un estilo muy propio del Kremlin, otros medios presentaron a la CPI como una «organización patética y sin poder alguno». No está de más recordar que en 2005 Putin respetaba enormemente a la CPI y alababa su independencia y su papel de defensa de la justicia internacional. Ahora, los medios pro-Kremlin han llegado incluso a afirmar que la orden de detención emitida contra Putin provocará un «colapso de los cimientos y principios de la ley» y dará lugar a un «oscuro declive del sistema global de relaciones internacionales». Todo lo contrario. Con esta medida, la CPI está defendiendo la ley internacional con base en el Estatuto de Roma, un tratado que establece cuatro crímenes internacionales principales, siendo uno de ellos el de guerra.

Por último, otros medios optaron por difundir narrativas claramente desesperadas, afirmando que la orden de detención contra Putin «ha sido emitida por iniciativa de un grupo de pedófilos» que albergan deseos de venganza hacia Putin por «la política rusa de reforzar los valores familiares tradicionales y promulgar leyes contra la propaganda LGTB y la pedofilia». Esta infundada narrativa conspirativa es parte de una narrativa falsa más amplia que pretende convencer de la decadencia moral de Occidente, circunstancia que supuestamente habría llevado a Putin a lanzar su invasión de Ucrania el 24 de febrero de 2022.
A medida que se reducen las posibilidades de que la guerra rusa en Ucrania prospere, el Kremlin comete más y más crímenes de guerra. Es responsabilidad de la comunidad internacional que se realice un seguimiento minucioso de las atrocidades cometidas por Rusia y que se garantice la existencia de pruebas a la espera del juicio final.
Otros casos de desinformación pro-Kremlin de la semana pasada:
- La versión polaca de Sputnik aseveró que las autoridades polacas ocultan la cifra de los migrantes muertos en la frontera entre Polonia y Bielorrusia, alegando que podrían ser «miles los migrantes asesinados en Polonia». La fuente de este dato desinformativo es Emil Czeczko, un desacreditado desertor polaco, muy querido por los ecosistemas de desinformación ruso y bielorruso. Ni esta ni ninguna otra de las afirmaciones similares de Czecko, que murió el año pasado, han podido respaldarse con hechos.
- Hace poco han circulado por Internet varios vídeos en los que supuestamente aparecían soldados ucranianos quemando páginas de un Corán y un hombre vestido con uniforme ucraniano cortando manteca de cerdo sobre otro Corán. Varios expertos determinaron con rapidez que se trataba de un montaje, puesto que se pueden apreciar errores de pronunciación y un «claro acento ruso».