Risas y tragedia: represión absurda en Bielorrusia
El régimen bielorruso ha hecho todo lo posible para encontrar y castigar a los autores de la llamada «guerra híbrida» occidental y la supuesta «revolución de colores» —así es cómo la propaganda estatal y pro-Kremlin presentan a los participantes de las protestas bielorrusas de 2020 y 2021. En julio de 2021, el Comité de Investigación de Bielorrusia había abierto 4 691 causas penales relacionadas con los manifestantes que salieron a las calles para protestar por las elecciones fraudulentas. El 26 de diciembre de 2021, había 955 presos políticos, de los cuales más de 30 eran periodistas y trabajadores de medios de comunicación. Consulte la cifra actualizada aquí.
Las cifras van en aumento. El 14 de diciembre, el sistema judicial del régimen condenó a Siarhei Tsikhanouski, que se había preparado para presentarse como candidato a presidente en contra de Lukashenko, a 18 años de prisión en un veredicto con motivaciones políticas y diseñado para sembrar el temor entre los bielorrusos de a pie que quisieran ejercer sus derechos políticos. Otros 5 presos políticos destacados también fueron condenados a entre 14 y 16 años por cargos sin fundamento. Estas seis personas han sido objeto de una campaña de desprestigio y difamación liderada por el propio Lukashenko.
Hasta el absurdo
Si bien las detenciones y los encarcelamientos figuran entre los tipos más visibles de represión, a veces, las represalias del Estado adoptan otra forma más extraña y casi paranoica. Como cuando el rey se enfada con el bufón.
Se abre el telón para Thyl Ulenspiegel
El 21 de noviembre de 2021, en su 95.º aniversario, el Teatro Académico Nacional de Drama en Vitebsk presentó un estreno. La obra se basaba en la obra maestra del novelista belga Charles De Coster de 1867 La leyenda de Thyl Ulenspiegel y Lamme Goedzak, que habla sobre la historia de la resurrección flamenca tras la dominación española. Unos días más tarde, se comunicó que la obra se había prohibido, que no se prorrogaría el contrato del director de teatro y que se despedía a los actores.
Parece que Anatoly Markevich, ministro de Cultura de Bielorrusia, y otros altos funcionarios que asistieron a la obra, consideraron inaceptables los paralelismos entre la lucha del pueblo flamenco en el siglo XVI y la situación actual en Bielorrusia. A dichos funcionarios les disgustó especialmente el poema de la obra que decía «¡Viva Flandes!», un análogo al «¡Viva Bielorrusia!», un lema centenario que suelen utilizar los oponentes de Lukashenko y que los tribunales castigan como un «eslogan antiestatal».
Concierto de conmemoración del Holocausto non grata
Radio Liberty informa de que la Filarmónica de Minsk canceló los conciertos benéficos previstos para conmemorar a las víctimas del Holocausto después de que un ciudadano preocupado enviara un correo electrónico al Ministerio de Cultura. El correo electrónico afirmaba que el «dinero [recaudado] podría gastarse para apoyar a organizaciones de la oposición (como el hospicio de Hrodna) y que los artistas participaban en manifestaciones de la oposición».
Un hospicio infantil
De hecho, el régimen bielorruso considera al Hospicio Infantil de Hrodna como una «organización ilegal». Fue liquidado por las autoridades en lo que se describió abiertamente como parte de su respuesta a las sanciones de la Unión Europea. La directora del hospicio, Olga Velichko, se enfrenta a cargos penales por participar en el movimiento de protestas.
Tragedia: más vídeos de confesión
Las fuerzas de seguridad bielorrusas detuvieron a personas para que «confesaran» en vídeo sus presuntos «delitos». Algunos de estos vídeos incluso reciben promoción de pago en YouTube, según investigamos anteriormente.
A medida que se desarrollan los acontecimientos, los ciudadanos bielorrusos se ven forzados a confesar nuevos tipos de actos ilícitos. A finales de noviembre, el canal regional controlado por el Estado Belarus 4 Homiel mostró a detenidos que pedían perdón por sus comentarios críticos en publicaciones de las redes sociales sobre la situación de los migrantes creada por el régimen de Lukashenko.
El 1 de diciembre de 2021, el canal de televisión estatal STV informó de que se había detenido a 11 personas por «comentarios críticos» en línea sobre la muerte de unos paracaidistas rusos durante unos ejercicios militares en Bielorrusia occidental. El canal de televisión mostró cómo agentes armados de las fuerzas especiales irrumpían en el apartamento de una de estas personas, que se están en casa en ropa interior, seguido del vídeo en el que confiesa en la comisaría su participación en «disturbios masivos» y haber proporcionado información a «canales extremistas de Telegram».
Los detenidos a veces hacen «confesiones» más bien creativas, que, tras mostrarse en la televisión estatal o publicarse en canales de Telegram partidarios del régimen, pasan a ser populares en las redes sociales porque despiertan la curiosidad de la gente.
Motivos por los que no ofrecemos enlaces a los vídeos
Estos vídeos todavía están disponibles en YouTube o a través de cadenas de televisión. Incluso si en EUvsDisinfo tenemos el principio general de proporcionar enlaces para que usted, como lector, examine el material del que hablamos, no ofreceremos los enlaces a este tipo de vídeos. El motivo es que las personas de las filmaciones desfilan ante el público digital en un acto que muy probablemente es ajeno a su voluntad o, incluso, puede que sea producto de coacción. No queremos contribuir a la propaganda del régimen.
Tadeusz Giczan, redactor jefe del mayor canal de Telegram bielorruso NEXTA_TV, llamó a estas filmaciones «vídeos de rehenes». Además Amnistía Internacional criticó esta práctica empleada en la causa contra Raman Pratesevich, argumentando que este tipo de «confesión» podría haber sido obtenido bajo coacción.
Tomates con nata agria = prisión
Uno de los «héroes» de noviembre fue Anatoly Shelkovich, de sesenta y cinco años, que fue detenido por fabricar banderas blancas con una franja roja en el centro para ser exhibidas en público. En el vídeo de confesión explica que es un aficionado a la combinación blanca y roja, y cita como ejemplos hechos de su vida como, por ejemplo, que su esposa es pelirroja y que los tomates con nata agria son su comida favorita. Shelkovich fue condenado a quince días de prisión, pero no está claro si será puesto en libertad en diciembre o si se le añadirá un período adicional el último día de reclusión, como suelen hacer los tribunales bielorrusos.
Fuego amigo contra un combatiente con colores blanco y rojo
Defensores de los derechos humanos documentaron un caso en el que la lucha contra los colores blanco y rojo de un simpatizante de Lukashenko fue contraproducente. Una mujer de cuarenta y cuatro años del pequeño pueblo bielorruso de Dobrush encontró una tienda de campaña blanca y roja, que pertenecía a una oficina local de reclutamiento, y subió un vídeo a YouTube titulado «simpatizantes blanco-rojo-blanco. Oficina de reclutamiento militar. Dobrush». Ocho empleados de la oficina la denunciaron a la policía por difamación y fue condenada a dos años de libertad condicional.
En busca de radicales y extremistas
Funcionarios de seguridad del Estado prometieron varias veces seguir buscando a «radicales y extremistas» y mantuvieron su palabra. Según defensores bielorrusos de los derechos humanos, durante el mes de noviembre por lo menos 143 personas, incluidas 23 mujeres, fueron condenadas en juicios penales con motivaciones políticas. Entre todas, recibieron una condena combinada de 156 años de cárcel, además de 91 años en campos de trabajos forzados y más de 100 años de arresto domiciliario.
Defensores de los derechos humanos y periodistas siguen documentando múltiples casos de malos tratos, condiciones inhumanas de detención y torturas de personas encarceladas por motivos políticos. Los defensores de los derechos humanos denuncian que los tribunales a menudo realizan las vistas de las causas a puerta cerrada y que, además, ignoran las declaraciones de los detenidos sobre malos tratos durante la detención y en las instalaciones de prisión preventiva.
La paranoia blanca-roja-blanca
Anteriormente, en junio, repasamos varios casos absurdos de luchas inexorables del régimen bielorruso con la bandera blanca-roja-blanca prohibida. Se multaba o encarcelaba a personas por llevar calcetines blancos con una franja roja, colgar toallas y mantas blancas y rojas para que se secaran en un balcón privado y por colocar un muñeco de nieve en el jardín de una vivienda privada con una bufanda roja.
Según los defensores de los derechos humanos, los tribunales de Bielorrusia continúan juzgando a las personas detenidas por mostrar banderas y pegatinas blancas-rojas-blancas en las ventanas, volver a publicar y comentar contenidos en las redes sociales, así como otras formas de actividades de protesta o de expresión de opiniones. Por ejemplo, en noviembre, uno de los tribunales de distrito de Minsk condenó a una persona a quince días de cárcel por «poner un piquete sin autorización al colocar cintas blancas-rojas-blancas en el espejo trasero de un Land Rover durante un período indefinido para expresar públicamente sus intereses públicos o políticos».
La literatura mundial está llena de cuentos e historias en las que el bufón no solo entretiene al rey, sino que también se burla de él. El bufón también es el guardián de la verdadera sabiduría y los secretos de lo que realmente sucede más allá de la vista de los gobernantes. Las novelas en que se mata al bufón a menudo también acaban en tragedia para el rey.