El ensordecedor silencio del Kremlin lo dice todo

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Han sido unas semanas de mucho ajetreo para el Kremlin. Los buhoneros de la desinformación del Kremlin han podido agarrarse a diversos acontecimientos para distraer al mundo de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania: desde la reedición de las históricas misiones lunares soviéticas Luna, hasta el fallecimiento de Prigozhin, pasando por la primera cumbre presencial de los BRICS después de la pandemia, celebrada en Johannesburgo. Y, sin embargo, incluso los más locuaces de los portavoces del Kremlin se han mostrado más bien discretos en su cobertura de estos acontecimientos.

Ascenso, caída (y ascenso) de Prigozhin

No hace mucho, los asesinos reconvertidos en mercenarios del Grupo Wagner y su detestable jefe Yevgeny Prigozhin disfrutaban de los más efusivos elogios como voluntarios heroicos y desinteresados que luchaban en Ucrania, supuestamente para defender a la Madre Rusia de una guerra injusta provocada por Occidente, siempre infame.

Entonces, el 24 de junio, muchos tuvieron que contener el aliento a la espera de lo que pudiese ocurrir cuando Prigozhin se amotinó y ordenó a los Wagner marchar hacia Moscú. Fue un momento bastante delicado para los divulgadores de la desinformación pro-Kremlin, pero, cuando el propio Putin calificó la «marcha» de Prigozhin de motín y traición contra el Estado en un discurso televisado, la maquinaria desinformativa adepta al Kremlin puso a trabajar de inmediato su ferviente maquinaria en un intento de restar importancia a Prigozhin y al papel del Grupo Wagner en la «operación militar especial» de Rusia en Ucrania. No obstante, a pesar de sus esfuerzos por salvaguardar la imagen de infalibilidad del Kremlin, el daño ya estaba hecho.

Otro giro en redondo

Irónicamente, la caída en desgracia de Prigozhin terminó con una caída en sentido literal, ya que el avión que supuestamente transportaba a Prigozhin y a varios altos cargos del Grupo Wagner se estrelló el pasado 23 de agosto. Gestionar las especulaciones en torno a este accidente aéreo se ha convertido en otro incómodo reto para los correveidiles que divulgan la desinformación pro-Kremlin, ya que Putin expresó sus condolencias a la familia de Prigozhin y le calificó de «hombre con talento», además de alabar su inteligencia para los negocios y su éxito. Dado que había dedicado los dos últimos meses a restar importancia al Grupo Wagner y a Prigozhin, incluido el supuesto desmantelamiento de cementerios Wagner, la maquinaria desinformativa pro-Kremlin se vio obligada a hacer otro giro de 180 grados.

Este cambio de parecer podría tener su explicación en la costumbre profundamente arraigada en la cultura y la psique rusas de no hablar mal de los muertos. Pero no puede presuponerse, ni de lejos, tal nobleza en los mercachifles de la desinformación pro-Kremlin. Es mucho más probable que hayan utilizado el tirón mediático del fallecimiento de Prigozhin para dejar caer las habituales acusaciones de la desinformación favorable al Kremlin.

Y, miren por dónde, no fue necesario ir muy lejos: pocos días después del accidente empezaron a circular las acusaciones de que Occidente está detrás del accidente aéreo de Prigozhin. Una opción más creativa fue utilizar el último vídeo grabado de Prigozhin como prueba de que Occidente lo liquidó para evitar que liberase a África del colonialismo; por supuesto, no sería una historia pro-Kremlin en toda regla sin las consabidas acusaciones contra «terroristas ucranianos» o «anglosajones criminales». Si Prigozhin está realmente muerto, parece que con su fallecimiento ha servido una vez más para divulgar de forma póstuma las mentiras del Kremlin.

Y punto en boca

La costumbre de los divulgadores de desinformación pro-Kremlin de alternar entre ráfagas de desinformación de alto voltaje y un mutismo sospechoso no solo se hizo patente con el fallecimiento de Prigozhin. En las últimas semanas, ha reinado el silencio sobre otros acontecimientos importantes.

Para empezar, tras meses sacando pecho y afirmando que la contraofensiva ucraniana ha fracasado, el ecosistema de desinformación afín al Kremlin se muestra cada vez más moderado en su crónica sobre el frente. Se trata de un claro ejemplo de manipulación del espacio mediático mediante la restricción del acceso a la información. Y la «cobertura» de los hechos que ofrecen suele derrochar triunfalismo, pero es escasa en detalles.

Además, resulta cada vez más difícil mantener la fachada de «todo va bien en el frente doméstico» y el tono triunfal. Cuando, el 30 de agosto, varias instalaciones militares rusas sufrieron ataques masivos mediante drones, la maquinaria desinformativa pro-Kremlin contraatacó con una amenazante diatriba de hipérbole nuclear y arengas en favor de la guerra. Algunos lanzaron un órdago e hicieron un llamamiento a la ofensiva nuclear contra el Báltico, otros acusaron a Ucrania de ser un Estado terrorista y restaron importancia al impacto de estos ataques.

Otro tema ante el que los portavoces del Kremlin han guardado un silencio casi absoluto es la decisión de Dinamarca y Países Bajos de enviar aviones de combate F-16 a Ucrania. Por supuesto, no faltaron algunos envites pro-Kremlin que tildaron esta decisión de estar «provocando una escalada», pero, claro, también hablaron de «escalada» cuando se enviaron HIMARS, tanques Leopard y cualquier otro equipo militar entregado a Ucrania para su autodefensa. Quizás por eso, esta vez, la mayoría de las narrativas de desinformación pro-Kremlin sobre esta cuestión trataron de poner el foco en el hecho de que los F-16 no representarán un elemento decisivo para Ucrania.

Por si fuera poco

Antes del 19 de agosto, la esfera informativa pro-Kremlin era un hervidero de reminiscencias sobre la gloria pasada de Luna, el programa espacial soviético destinado a aterrizar en la luna, dado que Rusia había resucitado el programa con el lanzamiento de la sonda Luna-25. Entonces, el 19 de agosto, la aeronave lunar perdió el control y se estrelló irremediablemente contra la luna, suscitando un mutismo inmediato sobre esta cuestión que sustituyó a las alabanzas cotidianas a la gloria y el poder de Rusia.

Para enrarecer aún más el silencio del Kremlin sobre el accidente del Luna-25, tan solo unos días más tarde la aeronave india Chandrayaan-3 logró aterrizar cerca del polo sur de la luna. Ni que decir tiene que este hito histórico logrado por vez primera por tal país no recibió mucha atención de la esfera mediática adepta al Kremlin, salvo por unas pocas reseñas escuetas y fácticas que se centraron en la enhorabuena de Putin a la India y no en el logro en sí mismo.

Por supuesto, restringir el espacio informativo y acallar las voces disonantes es una de las tácticas favoritas de manipulación de la información del Kremlin. No debería sorprendernos tanto, pues, que incluso los propagandistas del Kremlin más vehementes se mantengan mudos ante temas que podrían sonrojar a su jefe del Kremlin.

Teletrabajar en una nueva realidad geopolítica

Otra cuestión que resultó algo delicada de tratar para los blanqueadores de la desinformación pro-Kremlin fue la cumbre de los BRICS en Johannesburgo, en parte debido a que, a diferencia de otros mandatarios del BRICS, Putin no acudió en persona. Esta vez, la decisión de teletrabajar no se debió a problemas de salud, aunque existen sobradas pruebas del gusto de Putin por el distanciamiento social. Es mucho más probable que se debiese a la orden de detención contra Putin emitida por la Corte Penal Internacional, por si a Sudáfrica le terciase cumplir las obligaciones que le impone el Estatuto de Roma. Los medios pro-Kremlin trataron de disfrazar esta ausencia como un gran gesto de generosidad diplomática por parte de Putin hacia los anfitriones sudafricanos.

Por tanto, la información sobre la cumbre se centró fundamentalmente en el discurso en vídeo de Putin, aunque pasando por alto el incómodo momento en que su tono de voz bajó varias octavas. También cabe destacar otro elemento que recibió la atención del Kremlin: la decisión de invitar a seis nuevos miembros a unirse al BRICS. Este hecho se vendió a los cuatro vientos como el advenimiento de un nuevo orden mundial multipolar que marca el fin de la hegemonía de Occidente. Si así fuese, resultaría bastante raro que Putin optase por no acudir.

Siempre dispuestos a reciclar una buena conspiración

Por último, incluso los propagandistas del Kremlin más desatinados saben que el silencio no puede durar eternamente. Evitar temas embarazosos llenando el espacio con distracciones es una estrategia mucho mejor. ¿Y qué podría ser más fácil que reciclar antiguas teorías de la conspiración? Ya que ha habido no pocos momentos en los que el Kremlin ha guardado silencio, vuelven a salir a escena los laboratorios biológicos. Esta vez, la publicación por parte del Departamento de Defensa de Estados Unidos de la Revisión de la postura de biodefensa lo ha puesto en bandeja. Los medios pro-Kremlin se apresuraron a utilizar la Revisión como «prueba» de que Estados Unidos está presuntamente desarrollando laboratorios biológicos con fines ofensivos en Ucrania para crear pandemias a su voluntad.

Otra de las teorías de la conspiración enarbolada en las últimas semanas por los quincalleros de la desinformación pro-Kremlin, quizás más espantosa pero igualmente infundada, es la que afirma que Ucrania está implicada en actividades de tráfico ilegal de órganos. Esta mentira atroz ha vuelto a salir a la luz después de que el tristemente célebre medio de desinformación pro-Kremlin RT emitiese un «documental» titulado Tanques por riñones, que pronto fue divulgado por el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso y las embajadas rusas en todo el mundo.

También detectado por el radar de EUvsDisinfo:

  • Como de costumbre, los medios de desinformación pro-Kremlin sienten una honda preocupación cuando la libertad de expresión y la voluntad política están supuestamente amenazadas, especialmente en Occidente. Esta vez sus desvelos inconsolables se dirigen a Finlandia, donde, según afirman, la población finlandesa no pudo pronunciarse sobre la adhesión de su país a la OTAN. Por supuesto, estas afirmaciones son un absoluto disparate. De hecho, el gratuito ataque de Rusia a Ucrania del 24 de febrero de 2022 condujo a un cambio masivo de la opinión pública con respecto a la adhesión de Finlandia a la OTAN, con un 74 % a favor poco después del ataque ruso, y un 85 % en el momento en el que Finlandia entró en la OTAN. Algo similar ocurrió en Suecia por los mismos motivos.
  • Proyectar las propias faltas de Rusia sobre otros es, desde hace mucho tiempo, una táctica muy socorrida de desinformación del Kremlin. No resulta sorprendente, por tanto, que los entendidos pro-Kremlin lancen acusaciones infundadas relativas a la implicación de gobiernos y ONG occidentales en el tráfico de menores ucranianos. Estas afirmaciones no están fundamentadas en ningún tipo de prueba. Probablemente no es una coincidencia que tales alegaciones se intensificaran cuando la Corte Penal Internacional emitió órdenes de detención contra Putin y la comisaria para los Derechos de la Infancia de Rusia, Maria Lvova-Belova, por «el crimen de guerra de deportación ilegal de población (menores)». Estos delitos han sido, al menos en parte, documentados por Naciones Unidas, la OSCE, Human Rights Watch, Amnistía Internacional y periodistas rusos e internacionales; incluso oficiales rusos han admitido haberlos cometido.
  • A veces, la maquinaria de desinformación pro-Kremlin gusta de ampliar su alcance con distracciones que desvían la atención de temas más desagradables para el Kremlin. En este caso, su intención es matar dos pájaros de un tiro divulgando acusaciones infundadas de que Estados Unidos ha tratado de organizar un golpe de Estado en Turquía. Mancha la imagen de Estados Unidos y crea una fractura entre los aliados de la OTAN. Falla el pequeño detalle de que no existen pruebas de tal presunta intervención de Estados Unidos en el golpe de Estado de 2016 ni en las elecciones presidenciales turcas de 2023. Estados Unidos ha declarado rotundamente que no participó en modo alguno en el golpe de Estado de 2016 organizado por una facción del ejército turco.
  • Por último, terminaremos con otro viejo clásico de la desinformación pro-Kremlin: impera la rusofobia supuestamente alimentada por los gobiernos occidentales para distraer a los ciudadanos de su propia pobreza. Se trata de una narrativa recurrente del Kremlin asentada en la ilusoria idea de un inminente derrumbamiento de Occidente por causa de sus actitudes y políticas rusófobas. Aunque pueda ser difícil evaluar el nivel de bienestar social y económico de un país, resulta bastante esclarecedor que en el Índice de desarrollo humano trece Estados miembros de la UE se encuentren entre los veinte primeros puestos de este ranking mundial y Rusia ocupe el puesto cincuenta y dos. Los países de la UE también se encuentran en los primeros puestos del Índice de calidad de vida de Numbeo, en el que Rusia ocupa la posición sesenta y siete en áreas como poder adquisitivo, delitos, salud y contaminación.

Cláusula de exención de responsabilidad

Los casos de la base de datos de EUvsDisinfo se centran en mensajes del espacio informativo internacional que ofrecen una representación parcial, distorsionada o falsa de la realidad y que difunden mensajes pro-Kremlin claves. Sin embargo, esto no implica necesariamente que un determinado medio esté vinculado al Kremlin o que su línea editorial sea pro-Kremlin, ni que haya pretendido desinformar de forma intencionada. Las publicaciones de EUvsDisinfo no representan la postura oficial de la UE, puesto que la información y las opiniones expresadas se basan en los informes y análisis de los medios de comunicación del Grupo de Trabajo East StratCom.

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